La madre de uno de los cuatro adolescentes detenidos por su aparente participación en varios robos agravados en La Guácima de Alajuela decidió hablar públicamente luego de recibir decenas de comentarios y críticas en redes sociales.
A través de un video, la mujer afirmó estar cansada de que la señalen como una madre “alcahueta” o cómplice de las acciones que se le atribuyen a su hijo.
“Mi hijo tomó malas decisiones, pero eso no me hace una mala madre”, dijo al inicio de la grabación, en la que también aseguró que toda su vida ha trabajado de forma honrada y que crió a su hijo bajo valores y principios.
La mujer relató que fue madre siendo muy joven y que, a pesar de ello, nunca dejó de estudiar ni de trabajar para sacar adelante a su familia. Explicó que es madre soltera y que muchas veces debió ausentarse de casa para poder cubrir los gastos del hogar.
Según contó, el adolescente conoció a personas que ejercieron una mala influencia sobre él dentro del centro educativo donde estudiaba y, pese a los consejos y llamados de atención de ella y de otros familiares, terminó tomando decisiones equivocadas.
“Muchas veces lo aconsejé y también busqué ayuda. Fui al juzgado, fui al PANI y me cansé de pedir apoyo”, aseguró.
La madre manifestó sentirse frustrada porque, según dijo, las instituciones no le brindaron acompañamiento oportuno cuando notó cambios en la conducta de su hijo.
“Solo soy una mamá que necesitaba ayuda y lastimosamente se la dieron tarde, cuando las cosas ya se habían salido de control”, dijo.
Ella aseguró que el PANI le dio un número en el que nunca le contestaron las veces que necesitó ayuda.
Aun así, dejó claro que no pretende justificar las acciones del menor y que considera que debe asumir las consecuencias si se comprueba su participación en los hechos.
“Estoy de acuerdo en que debe responder por sus errores, pero eso no me convierte en una alcahueta ni en una cómplice”, señaló.
También aseguró que a su hijo no le faltó chancleta, pero señaló que ahora todo es maltrato o agresión cuando un padre corrige a sus hijos. Asimismo, confesó que sí estuvo ausente muchas veces para que no faltara donde vivir ni qué comer para su hijo.
El caso salió a la luz luego de que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) detuviera a cuatro menores, de entre 14 y 16 años, sospechosos de participar en varios robos agravados ocurridos entre octubre y noviembre del 2025.
Según la investigación, los jóvenes presuntamente solicitaban comida por medio de plataformas digitales y, cuando el repartidor llegaba al sitio acordado, uno de ellos lo recibía mientras los otros lo golpeaban para despojarlo de sus pertenencias, incluida la motocicleta.
Las investigaciones del caso continúan en desarrollo.
