Dos tatuajes, en forma de paloma y dibujados uno a cada lado del pecho de un asaltante que falleció este miércoles, son las principales pistas del OIJ para identificarlo.
El hombre, de unos 25 años, murió en circunstancias muy extrañas. Presuntamente, él se metió a robar a una casa en compañía de otros dos sujetos, pero acabó muerto en la sala de la vivienda.
Este jueves, en una conferencia de prensa, Wálter Espinoza, director del Organismo de Investigación Judicial, explicó que el atraco se dio el miércoles a las 7:20 de la noche en la comunidad de San Juan Sur de Corralillo, en Cartago.
“Un hombre iba llegando a la casa y cuando abrió el portón para meter el carro fue abordado por al menos tres hombres que usaban ropas oscuras y pasamontañas. Ellos lo llevaron al interior de la casa, ahí estaba la esposa, a los dos los amordazaron y los llevaron al cuarto principal de la vivienda.
“Poco después, llegó el suegro y a él también lo amordazaron y lo llevaron a la habitación”, comentó el jerarca.
La Policía informó que, una vez que los cacos tenían a las víctimas controladas, les quitaron una suma de dinero que presuntamente ronda el millón de colones y salieron del cuarto.
Terrible sorpresa
Minutos después, cuando los dueños de la casa ya no escuchaban a los ladrones, se quitaron las amarras y salieron del cuarto, pero al llegar a la sala se llevaron una desagradable sorpresa ya que uno de los asaltantes estaba tirado en un sillón y parecía estar muerto.
De inmediato y muy asustados, llamaron a las autoridades, pero cuando los paramédicos de la Cruz Roja llegaron declararon al hombre fallecido.
“El cuerpo tenía un balazo en el pecho y varios golpes en la cara; sin embargo, el cómo se dieron los hechos no está claro”, dijo el jerarca del OIJ.
El director de la Policía Judicial aseguró que los investigadores les hicieron pruebas de pólvora a los miembros de la casa para confirmar la versión de que no tuvieron nada que ver con la muerte del ladrón.
El sujeto no portaba ningún documento de identidad, por lo que la única esperanza de las autoridades es que los familiares de la víctima mortal lo identifiquen por los tatuajes y así contacten a los agentes judiciales al número 800-8000-645 o al WhatsApp 8822-0645.



