La expansión del narcotráfico no solo ha convertido a Costa Rica en una pieza clave de las rutas internacionales de cocaína. También ha contribuido para que las disputas entre grupos criminales aumenten los homicidios en Limón, según un reportaje de The Wall Street Journal.
El diario estadounidense explicó en un amplio reportaje que organizaciones criminales transnacionales pagan a sus socios costarricenses con cocaína. Las bandas locales posteriormente venden la droga en el mercado nacional.
Las disputas por el control de ese negocio han provocado un fuerte incremento de la violencia. Según el reportaje, la tasa de homicidios en la provincia de Limón es más del doble que en otras provincias.
Mauricio Boraschi, fiscal adjunto citado por The Wall Street Journal, explicó que muchas de las víctimas tienen vínculos con organizaciones criminales, aunque también ha aumentado de manera importante la cantidad de personas afectadas de forma colateral.
El medio estadounidense cuenta la historia de Marjorie Hills, una mujer que durante 20 años vendió almuerzos frente a su casa. Hace dos años decidió dejar de hacerlo porque la violencia provocó que sus vecinos dejaran de permanecer en las calles, incluso durante el día.
Hills relató al diario que dos jóvenes fueron asesinados a pocos metros de su vivienda durante este año.
“Están matando a nuestros hijos, nuestros hermanos, nuestros familiares y nuestros vecinos”, contó la mujer al medio estadounidense.
El reportaje concluye que el crecimiento del mercado de cocaína ha dejado de ser únicamente un problema relacionado con el tráfico internacional de drogas y se ha convertido en uno de los principales motores de la violencia que golpea a Limón.

