Silvia Coto, Fernando Gutiérrez.14 septiembre
Doña Carolina y su familia están muy asustados pues es la primera vez que enfrentan el paso de un huracán. Foto suministrada por Fernando Gutiérrez
Doña Carolina y su familia están muy asustados pues es la primera vez que enfrentan el paso de un huracán. Foto suministrada por Fernando Gutiérrez

La tica Carolina Coto Chinchilla y su esposo, el norteamericano Jeffrey Welter, tuvieron que reforzar su casa en Charlotte, Carolina del Norte, Estados Unidos, para enfrentar los efectos del huracán Florence, el cual toca tierra entre la madrugada de este viernes y el sábado.

Ellos viven en ese localidad gringa desde hace 10 años y tienen dos hijos: Julieta de dos años y Gael de cinco.

“De momento no se nos ha instado u obligado a salir, sí han ordenado medidas preventivas, como limpiar todos los alrededores de nuestras casas para eliminar la posibilidad de que objetos sean levantados por los fuertes vientos y se vuelvan proyectiles contra nuestras residencias”, contó Carolina, quien es originaria de Cachí en Paraíso de Cartago.

La tica ha tenido que forrar las ventanas de su casa con tablas y también quitar todo aquello que represente un peligro. En su vivienda tienen un lugar seguro para refugiarse.

“Las autoridades nos han pedido estar muy alertas ante cualquier llamado que nos hagan, aparte de indicarnos que compráramos productos no perecederos, focos y una radio, ya las escuela y colegios de nuestra ciudad están cerrados, confiamos en que la Virgencita de Los Ángeles nos va proteger”, añadió.

Coto asegura que es la primera vez que a ella le toca vivir algo así por lo que reconoció estar asustada.

La costarricense contó que las carreteras han estado colapsadas, por lo que algunas familias de las zonas costeras optaron por quedarse en su casas pues el viaje a Charlotte es de cuatro horas y ahorita están durando casi 10 horas, lo más grave es que esas familias quedarán en el ojo del huracán.

“Nosotros estamos pendientes de lo que las autoridades nos digan, en caso que tengamos que salir lo haremos, porque no dejamos de estar en zona de riesgo”, comentó.

Abel Moisés, un sobrino de Carolina y vecino de Cachí, está de vacaciones por allá y tenía planeado su regreso para este viernes, pero se cancelaron los vuelos, por lo que tendrá que esperar hasta la próxima semana.

“Estamos muy preocupados, pero esperamos que la situación no pase a más”, dijo Carolina.

Esta familia ha estado en contacto con sus allegados en Costa Rica, que no les han dejado de preguntar cómo están, pues se encuentran angustiados de que la furia de la naturaleza los afecte muy rudo.

Según la Cancillería de la República, en Carolina del Norte viven 1.197 costarricenses.

Los ventoleros, lluvias y mareas altas afectan desde este jueves la zonas costeras de las Carolinas. Foto: AP
Los ventoleros, lluvias y mareas altas afectan desde este jueves la zonas costeras de las Carolinas. Foto: AP
10 millones en peligro

Las autoridades gringas están en todas pues han catalogado a Florence como uno de los huracanes más “poderosos" de los últimos años.

“Desde la perspectiva meteorológica, esta tormenta es una horrenda pesadilla, nunca habíamos visto algo así”, dijo el profesor de meteorología de la Universidad de Georgia, Marshall Shepherd.

Según los pronósticos, este huracán pone en peligro a más de 10 millones de personas y durante este jueves ya los comenzaron a azotar los vientos y lluvias.

Florence perdió un poco de fuerza ayer y por eso se convirtió en un huracán categoría tres, con vientos máximos de 205 kilómetros por hora, esto luego de haber alcanzado la categoría cuatro con vientos de 225 kilómetros por hora. Sin embargo, las autoridades indican que es posible que se debilite más a medida que se acerque a la costa. Pero, aún así, seguirá siendo un huracán extremadamente peligroso.

Las presas para salir de Carolina del Norte son de hasta 10 horas. Foto: Charlotte Observer
Las presas para salir de Carolina del Norte son de hasta 10 horas. Foto: Charlotte Observer

¿Quieres que te atropelle un tren o un camión de cemento?”, preguntó Jeff Byard, de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, al tener que describir el impacto del fenómeno natural.

Incluso, el experto aseguró que el impacto sería como un golpe directo del exboxeador Mike Tyson en las costas de las Carolinas.

La incertidumbre sobre su trayectoria generó temor en una amplia franja del sureste de Estados Unidos. Ante los nuevos pronósticos que revelan una amenaza más al sur, el gobernador de Georgia se unió a sus colegas de Virginia, Carolina del Norte y Carolina del Sur para declarar el estado de emergencia y los residentes empezaron a preparar sus casas desde entonces.

Las viviendas han sido protegidas con tablas en las ventanas, muchas con mensajes como este
Las viviendas han sido protegidas con tablas en las ventanas, muchas con mensajes como este "Dios bendiga a Estados Unidos". Foto: AP

También se esperan inundaciones catastróficas tras su paso.

En la Casa Blanca, el presidente Donald Trump exhortó a las personas a alejarse del paso de Florence. “No jueguen con este. Es grande”, dijo