El triple crimen ocurrido el 20 de agosto del 2015 en la urbanización La Giralda, en Desamparados de Alajuela, fue una señal para la Policía de la existencia de la banda sangrienta.
Ese día, a las autoridades les pasaron el santazo que dentro de una casa se oyeron varios disparos. Luego un carro salió del garaje a toda velocidad y se llevó en banda el portón de la vivienda.
La Policía Judicial identificó a las víctimas como: Deilyn Salamanca Gutiérrez, quien tenía antecedentes por transporte aéreo de droga, y Leonel y Mauricio Hidalgo Corrales.
Según Michael Soto, director interino del OIJ, ese día los agentes hallaron en la casa varios paquetes de droga, por lo que de inmediato se dieron cuenta de que los homicidas eran narcos.
Pese a que las autoridades nunca vieron alguno de los cargamentos de droga, informes confidenciales obtenidos en la investigación revelaron que se trataba de cargas medianas que usaban para repartirlas en el territorio nacional.
Ese día inició la investigación que casi dos años después permitió la captura de los supuestos asesinos.

