El fuerte sismo que sacudió durante la madrugada de este lunes a San Isidro de Coronado y que se sintió en muchas partes del país continúa generando réplicas. El movimiento tuvo una magnitud de 5,0 y fue seguido por otro de 4,5; este último considerado hasta ahora como la réplica más fuerte.
Marino Protti, del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), explicó que los movimientos tuvieron su origen en la falla de Río Sucio, una falla local ubicada en el sector de Coronado.
Según Protti, el sismo tuvo una profundidad relativamente superficial, condición que favoreció que la sacudida se sintiera con fuerza y que el movimiento fuera percibido incluso a una distancia cercana a los 100 kilómetros del epicentro.
La actividad sísmica posterior ha sido importante. Ya se han registrado más de 60 réplicas desde el temblor principal.
Sin embargo, Protti fue claro al señalar que no es posible determinar si en las próximas horas ocurrirá un sismo de mayor magnitud.
El especialista explicó que estas fallas son estructuras relativamente nuevas y por esa razón no se puede establecer con certeza cómo evolucionará la actividad sísmica.
Lo que sí se espera es que la cantidad de réplicas vaya disminuyendo.
De acuerdo con Protti, lo más probable es que las réplicas se concentren durante uno o pocos días y posteriormente la actividad vaya perdiendo intensidad.
Una zona con antecedentes sísmicos
Lepolt Linkimer, de la Red Sismológica Nacional (RSN), explicó a Telenoticias que los movimientos registrados a la 1:37 a. m. y 1:39 a. m. están relacionados con una conocida falla tectónica ubicada al noreste del Valle Central.
El primer evento alcanzó una magnitud de 5,0, mientras que el segundo tuvo una magnitud de 4,5.
Los especialistas mantienen el monitoreo de la zona ante la continuidad de las réplicas.

