Alejandra Portuguez Morales.20 julio

La caída de un rayo puso en peligro la vida de Vanessa León Cordero y la de su hijo José Alejandro Araya León, a ellos les daban un máximo de siete días de vida; sin embargo, un milagro los sostiene desde hace seis años.

Ellos sobrevivieron a la descarga eléctrica el jueves 13 de junio del 2013, en el barrio Sinaí de Guápiles, en Pococí de Limón.

Para ese momento, José Alejandro tenía 8 años, actualmente tiene 14, cursa el octavo grado y desde pequeño es cuadro de honor en la escuela por sus excelente notas. Detrás de eso está doña Vanessa, quien lo impulsa a ser mejor y a ver lo lindo de la vida, así como a ser fuerte en los momentos de prueba.

"Mi hijo es muy valiente, porque el día que ocurrió eso creo que fue más fuerte que yo, él no se quejó, aguantó todo calladito.

“Incluso, él es mi fortaleza, porque como mamá traté de recuperarme más rápido, ya que para mí era muy complicado no estar bien del todo para ayudarlo. Las mamás somos las que cuidamos a los hijos, pero al final fue él quien terminó ayudándome en todo, hasta para bañarme”, recordó la mamá.

El susto ocurrió cuando la mujer se bajaba del carro de su esposo, llevaba a su hijo en brazos debido a que estaba lloviendo mucho y con la mano derecha sostenía un paraguas que tenía punta de aluminio.

Este era el paraguas que andaba Vanessa el día que le cayó el rayo.
Este era el paraguas que andaba Vanessa el día que le cayó el rayo.

El golpe fue fulminante, tanto que el cuerpo de Vanessa se elevó en el aire y cayó a un lado del carro, mientras que el pequeño quedó boca abajo en un caño. Todo ocurrió frente a la vista del marido y de una hermana de Vanessa, quienes en ese momento se temieron lo peor.

“A veces he sentido un calor por el cuerpo y en ocasiones siento la intensidad del dolor, pero ahora tengo mi vida normal. Estuve tres meses en recuperación, mi suegra y cuñada me cuidaban, también tuve que andar en silla de ruedas, luego muletas, bastón, finalmente ya pude caminar bien”, expresó la mamá.

En el caso del menor, estuvo en peligro en ese momento porque por poco se ven comprometidos sus pulmones; sin embargo, en el hospital de Niños lo cuidaron y salvaron.

Los doctores le dijeron a la mujer que no encontraban explicación de cómo seguía viva, debido a que la energía le entró por la mano derecha y le salió por el pie derecho, le aseguraron que tanta la energía podía reventar órganos o dañar otras partes del cuerpo.

"Ellos me decían qué cómo era posible que yo estuviera viva, porque con tanta corriente se revientan órganos o incluso hay personas que pierden miembros de sus cuerpos.

“La fe nunca hay que perderla, mi apoyo siempre ha sido de Dios y mi familia”, Vanessa León, sobreviviente.
José Alejandro Araya León (hijo), Vanessa León Cordero y Manuel Araya (esposo) superaron juntos ese momento difícil. Foto: Cortesía para LT
José Alejandro Araya León (hijo), Vanessa León Cordero y Manuel Araya (esposo) superaron juntos ese momento difícil. Foto: Cortesía para LT