Silvia Coto.15 enero
El OIJ excavó tres metros hasta dar con los restos. Foto: Rafael Pacheco
El OIJ excavó tres metros hasta dar con los restos. Foto: Rafael Pacheco

Los vecinos de la primera parada de La Carpio en La Uruca, amanecieron este miércoles muy tristes después de que los agentes del OIJ encontraron este martes el cuerpo de doña Vilma Ledezma Garita, de 85 años, enterrada entro de su propia casa.

“Nosotros estábamos seguros de que le había pasado algo malo, porque no había ninguna explicación para que ella no apareciera. Ella era una señora que no salía lejos, que siempre se dejaba ver, que nos contagiaba con su ternura, esa que solo la tienen las abuelitas mayores. Nos duele en el corazón esto tan terrible que le hicieron, porque no se lo merecía, eso es una canallada, porque de verdad hay que ser muy malo y muy ingrato para hacer algo así”, dijo un vecino de apellido Mora.

Los agentes del OIJ encontraron el cuerpo de doña Vilma en un hueco de tres metros de profundidad dentro de la propiedad, este estaba tapado con una alfombra y una banca. Los investigadores pasaron horas volando pala en la vivienda y hasta llevaron una retroexcavadora para mover la tierra.

Doña Vilma Ledezma era muy querida por sus vecinos. Foto: Cortesía
Doña Vilma Ledezma era muy querida por sus vecinos. Foto: Cortesía

El jefe de la sección de homicidios del OIJ, David Corrales, aseguró este miércoles que ellos recibieron la denuncia de la desaparición de la señora el 11 de enero.

En la denuncia, varias personas les indicaron que se sospechaba que la señora podía estar enterrada en su vivienda.

Corrales solo confirmó que encontraron unos restos en el hueco, sin detallar si se trata de doña Vilma, pues aseguró que los restos fueron llevados a la Medicatura Forense donde los patólogos se encargarán fr identificarla con varias pruebas y determinar la causa de su muerte.

Un vecino se percató, el 23 de diciembre, que la viejita estaba desaparecida. Este vecino también aseguró que una semana antes vio que el esposo de la mujer, un hombre de 30 años, contrató a cuatro peones para que hicieran un hueco, pues él les preguntó cuánto cobraban por metro y ellos le dijeron que ¢10 rojos.

El señor les preguntó para qué era el hueco, pero nadie le dio razón, por lo que al pasar tantos días decidió dar la alerta y avisar a los familiares de la señora. Además, desde el 10 de enero ya no vieron más al esposo de la mujer, quien es nicaragüense y se había casado con ella desde hace seis años para obtener la nacionalidad.

Los familiares de doña Vilma comentaron que al parecer, el hombre falsificó un documento para que él pudiera vender la casa de la señora, pero ellos aseguran que la firma que tiene el papel no es la de la mujer. Los vecinos aseguraron que el esposo supuestamente había recibido hace unos días un adelanto de ¢500 mil por la venta de la casa.