Pareja guía a sus hijos en la pasión que la unió hace 14 años

Por: Alejandra Portuguez Morales 14 febrero
Como si la historia de amor fuera poca, ambos tienen nombres similares: Andrei y Andrea. Foto: Albert Marín.
Como si la historia de amor fuera poca, ambos tienen nombres similares: Andrei y Andrea. Foto: Albert Marín.

Dicen que el amor nace donde menos se le espera y es la pura verdad.

Andrea Leitón Chaves y Andrei Morera Desanti dan fe de eso desde hace 14 años, cuando se conocieron en el Cuerpo de Bomberos.

La historia de ellos comenzó en el 2004, cuando Andrea llegó a la estación de Alajuela con el fin de hacer el trabajo comunal que le exigía el colegio y allí conoció a Andrei. Cuenta que fue un amor a primera vista. Sintió como chispas y se encendió la llamita de una vez.

"Desde que lo vi supe que me gustaba, él siempre ha tenido una personalidad muy agradable, simpático y caballeroso, además de respetuoso. Con el tiempo fui conociendo más características de él que me enamoraron", explica Andrea.

En aquel momento Andrei tenía ya dos años de ser parte de la institución y en sus planes no estaba tener novia ni enamorarse; sin embargo, el corazón dijo otra cosa

"Me llamó la atención que desde que llegó a la estación ella le puso mucho empeño, siempre ha sido muy disciplinada en lo que hace. Además, cuando comenzamos a hablar me sentí atraído, aparte de que es preciosa supe que era la persona con la que quería pasar el resto de mi vida", cuenta el bombero.

Fue como cuando a las llamas les echan acelerante. Todo comenzó a avanzar.

Un noviazgo de 10 años y cuatro años de matrimonio han dado como fruto dos hermosos niños: Julián y Nicolás. Foto: Albert Marín.
Un noviazgo de 10 años y cuatro años de matrimonio han dado como fruto dos hermosos niños: Julián y Nicolás. Foto: Albert Marín.
Hijos completan la felicidad

A la atracción le siguió el noviazgo y duraron 10 años jalando. En ese tiempo siguieron colaborando con la institución y además terminaron sus estudios universitarios. A la etapa de novios le siguió la del compromiso. El amor se iba calentando poco a poco y agarraba más fuerza, se extendía como el fuego por un pastizal.

El sábado 31 de mayo del 2014 se dieron el "sí" y comenzaron a formar una familia, a la que llegaron Julián, hoy de 2 años, y Nicolás, de apenas un mes. Ellos son la luz del hogar.

"Los cuatro años de casados han sido la mejor aventura de mi vida", cuenta Andrei.

La pareja asegura que formar parte de los bomberos le ha dejado muchos momentos especiales, uno de los cuales es, por supuesto, haberse casado y contar con el apoyo de las demás personas de la institución.

Andrea Leitón y Andrei Morera: "Amamos lo que hacemos y cuidamos lo que ustedes aman".

Con la llegada de los hijos el matrimonio ha tenido que turnarse para ver cuál de los dos colabora en la atención de los casos que a diario exigen el trabajo de los apagafuegos.

Además aseguran que saben diferenciar bien cuándo son pareja y cuándo compañeros de trabajo ya que están para el servicio de las personas.

Andrei cuenta que cuando Andrea estaba embarazada del primer hijo vivió una transformación. En una emergencia de un carro que se quemaba, él vio una silla para niño y de un solo corrió para tratar de sacar al pequeño en peligro, allí comprendió que era más sensible de lo que había pensado. La paternidad lo había empezado a cambiar.

Julián tiene dos años y ya le encanta ser parte de bomberos, sus padres les enseñan sobre la disciplina y pasión que se debe tener para ser parte de la institución. Foto: Albert Marín.
Julián tiene dos años y ya le encanta ser parte de bomberos, sus padres les enseñan sobre la disciplina y pasión que se debe tener para ser parte de la institución. Foto: Albert Marín.

La pareja les enseña a sus hijos sobre la disciplina y la pasión que se deben tener en la vida para ser parte del Cuerpo de Bomberos y dicen que les gustaría que ambos crecieran con esas enseñanzas.

Además, es tan grande su pasión por la vida de los bomberos que a Julián y a Nicolás les han ido comprando camisetas, botitas y trajecitos para que desde pequeños se sientan identificados con el trabajo de sus papitos. Y de hecho lo han conseguido, en cuanto Julián ve que Andrei se pone el traje, él lo imita y cuando se lo quita, el chiquito hace lo mismo.

"Desde que nos dimos cuenta que íbamos a tener el primer hijo buscábamos camisetas, juguetes de bomberos, nos gusta mucho y si les gusta, que también ellos sigan por este camino porque a nosotros nos ha enriquecido mucho personalmente", explica Andrea.

El matrimonio asegura que ser bomberos, voluntarios en el caso de ellos, es un estilo de vida y quieren mantenerlo hasta el final.

Nicolás es el más pequeño de la familia y ya cuenta con su uniforme de voluntario. Foto: Albert Marín.
Nicolás es el más pequeño de la familia y ya cuenta con su uniforme de voluntario. Foto: Albert Marín.