Adrían Galeano Calvo.26 agosto, 2019
Carlos pidió que su cara no fuera publicado ya que su trabajo se basa en el anonimato. Foto Adrián Galeano
Carlos pidió que su cara no fuera publicado ya que su trabajo se basa en el anonimato. Foto Adrián Galeano

Un mujerón puede hacer que un hombre pierda la cabeza por completo, hasta el punto que este ni se dé cuenta que ella lo está llevando a una trampa para que caiga en manos de la justicia.

Por medio de este engaño es que muchos de los vivazos que tienen una orden de apremio por pensión alimentaria por no hacerse responsable de sus hijos terminan “entregándose” a la Policía.

Así lo contó “Carlos”, un investigador privado que desde hace más de 10 años se encarga de localizar y seguir a estos sujetos, para luego llamar a la Fuerza Pública y que sean ellos quienes se encarguen de detenerlos.

“Laboré como policía por diez años y ahí aprendí el teje y maneje. Cuando salí de la Policía varias personas me pidieron ayuda y al final dio buen resultado como negocio, porque además de que recibo un porcentaje varios bufetes me han contratado”, dijo.

El investigador, quien prefirió guardar su identidad para que no perjudique su brete, explicó que con los años se dio cuenta que las mujeres hermosas suelen ser el anzuelo perfecto para pescar a estos hombres, ya que la mayoría son muy mujeriegos y confiados, por lo que no llegan a sospechar nada.

“La mayoría de estos sujetos tiene como debilidad a las mujeres bien agraciadas, además, tienen una característica muy particular y es que muchos juegan de que son muy galanes”, detalló.

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Equipo de amigas

El “capturador”, como lo llaman en el ambiente policial, dijo que para este engaño no necesita usar perfiles falsos en redes sociales porque cuenta con un equipo de amigas muy guapas que lo ayudan en esta labor.

Estos mujerones, quienes no le cobran nada a Carlos a cambio de ayudarlo, le envían solicitudes de amistad a los sujetos y luego los engatusan para que se vean en algún lugar, en donde realmente serán recibidos por la Policía.

Carlos dijo que sus amigas no siempre contactan a la presa con un “interés amoroso”, a veces, para disimular, le piden al sujeto que les ayude con alguna cosa, como una remodelación o la compra de un carro.

“Son citas de cualquier tipo, se citan a muchos de estos sujetos por temas de un trabajo o un servicio, porque para ellos es más atractivo brindar equis servicio a una mujer que a un hombre, pero eso es lo menos que terminan haciendo”, detalló.

“La mayoría de estos sujetos tiene como debilidad las mujeres hermosas y para eso yo tengo mi equipo de amigas”, dijo el investigador.
Buenas herramientas

Según Carlos, desde que empezó a trabajar como investigador realiza de dos a tres capturas por mes y para lograrlas no solo recibe ayuda de sus amigas sino que también se vale de todo tipo de métodos.

La mayoría de las
La mayoría de las "víctimas" del investigador caen rendidos antes sus bellas amigas. Foto shutterstock / Con fines ilustrativos.

Una de las herramientas más importantes para este trabajo son las redes sociales, pues estas suelen convertirse en una enorme fuente de información sobre los hombres a los que Carlos debe cazar.

“Si tiene sus redes sociales abiertas se sabe donde trabajan, si tienen un vehículo fijo y si visitan algún lugar con frecuencia, a veces hay que gente que uno no la ubica por ningún lado, pero resulta que sube una foto en donde se ve que estuvo en tal lugar a tal hora y uno parte de eso”, señaló.

El investigador dijo que en todos estos años no ha tenido que llegar a disfrazarse; sin embargo, siempre anda con lentes oscuros y gorra para no llamar la atención, además, no solo anda en carro, también usa moto y bici, dependiendo de la persona que deba seguir.

Ve de todo

Carlos contó ha vivido experiencias muy curiosas, como por ejemplo subirse a un árbol cerca de un condominio para vigilar por horas a un sujeto, aunque también le ha tocado ver a los hombres hacer verdaderos ridículos.

“He encontrado a tipos que se disfrazan, por ejemplo, uno que se vistió como un charro mexicano para que no lo descubrieran. He visto tipos que salen de una empresa en el cajón de una vagoneta y hay personas que duran más de un mes sin salir de la casa para no exponerse”, recordó.

El investigador dijo que las redes sociales son una de sus fuentes de información. Foto Agencia AP / Con fines ilustrativos.
El investigador dijo que las redes sociales son una de sus fuentes de información. Foto Agencia AP / Con fines ilustrativos.

Por lo general, Carlos dura a lo mucho dos meses en conseguir que el deudor sea detenido; sin embargo, a veces el trabajo se le complica, pero por cosas fuera de su control, como cuando los policías dejan que la deudor se meta a un carro o a una casa.

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Ningún pobrecito

En cuanto a los sujetos que ha tenido que perseguir, el capturador dijo que ninguno ha sido un “pobrecito”, todo lo contrario.

“La mayor parte de estos hombres no están mal como la sociedad cree, yo doy fe de que más del noventa por ciento de estos sujetos tienen sus trabajos, tienen otras parejas e hijos, es decir, una nueva vida, simple y sencillamente ignoran la responsabilidad que tienen con su anterior pareja”.

Carlos señaló que en más de 10 años nunca ha ayudado a capturar a un hombre que esté sin trabajo o ande desesperado por un bretecito, aseguró que todos han sido sinvergüenzas que simplemente se hicieron los locos.

“Lo curioso de estas personas es que cuando llega la Policía siempre tienen plata, ahí aparecen tíos, novias, amigos, pero siempre llega la plata, entonces ese cuento de pobrecito se queda en eso, un cuento”.

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Mucho cuidado

La labor de seguir a alguien sin que se dé cuenta no es jugando, ya que de llegar a ser descubierto Carlos puede meterse en un broncón, e incluso, ser agredido, afortunadamente esto nunca le ha pasado.

“Uno tiene sus formas de protegerse y estar seguro, la experiencia policial es muy importante. Siempre ando armado y a nivel personal soy deportista, por lo que me mantengo en buena condición, además, conozco bien los términos de la ley en cuanto a lo que puedo o no hacer”, mencionó.

“Ellos se confían, consideran que es imposible que los capturen, lo que no saben es que hay personas como yo que andan detrás de ellos”, comentó Carlos.

Carlos dijo que nunca ha recibido ni una sola amenaza, no directamente, pues aseguró que es normal que algunos tipos que saben que son seguidos le manden amenazas a través de sus exparejas, aún sin saber quién es él.

“Ciertas personas que sí saben que uno hace este trabajo más bien le tienen cierto respeto a uno, porque sea como sea uno no deja de ser el ‘verdugo’ de ellos”, añadió.

Recomienda esperar

El investigador explicó que por lo general él solo toma casos de sujetos que deben varios meses de pensión, pues las deudas suelen superar el millón de colones, por lo que la ganancia para él y la expareja es mayor.

Carlos ha llegado hasta el punto de saludar y hablar con el vivazo al que anda siguiendo. Foto shutterstock / Con fines ilustrativos.
Carlos ha llegado hasta el punto de saludar y hablar con el vivazo al que anda siguiendo. Foto shutterstock / Con fines ilustrativos.

“Uno nunca nunca va recibir dinero por un trabajo que no se realice, ni se le pide un adelanto a la clienta ni nada de eso, se habla de un monto a conciencia (un 10% de la pensión) y solamente recibo el pago si el depósito para cancelar la deuda se hace efectivo”, detalló.

Si usted desea contactar a Carlos puede hacerlo a través del Bufete Marin International Legal Services, para el cual trabaja, al teléfono 8386-9929.

“Si hay un caso de una mujer en un estado muy grave de necesidad y es una orden de poco, unos ¢200 mil, con mucho gusto se le colabora sin pedirle una remuneración”, destacó.

Carlos contó que hasta el momento ninguna cliente le ha quedado mal, pues todas quedan muy satisfechas con sus servicios, le han dicho que si no hubiera sido por él jamás yhabrían pescado al vivazo.

“El Poder Judicial le encomienda esta función (capturas) a la Fuerza Pública, pero la lamentablemente ellos no tienen la capacidad y a veces ni muestran interés, por lo que las delegaciones se llenan de expedientes”, añadió.