Alejandra Portuguez Morales.15 mayo

Una mamá de apellido Rodríguez, de 33 años, se armó de coraje para enfrentar a dos asaltantes que la atacaron en un negocio en Coronado, San José.

Rodríguez, de quien no ponemos su nombre ni foto por seguridad, asegura que se dejó llevar por la cólera y el impulso al ver que se robaron el esfuerzo de las ventas del día.

Ella asegura que no fue la mejor reacción y, aunque no se arrepiente, menciona que en un futuro no sabe si actuaría igual.

El ataque ocurrió este jueves 13 de mayo, a las 7:41 de la noche, en el local Sea Food John que abrió hace tres meses. Ella tiene dos meses de trabajar en el negocio.

“Ellos entraron como clientes, incluso uno hasta agarró alcohol en gel en la entrada y el segundo hombre se sentó en el mostrador, lo iba a atender cuando vi que me estaba apuntando con un arma de fuego”, contó.

El primer tipo entró hasta la caja y, luego de registrarla, pidió más plata, así como una cadena que andaba, pero ella no se las dio.

Al final se llevaron las ganancias del día, una laptop del negocio y el celular de ella.

Los delincuentes se llevaron las ganancias del día del local. Foto: Alejandra Portuguez
Los delincuentes se llevaron las ganancias del día del local. Foto: Alejandra Portuguez

“Sí sentí miedo, creo que la pistola se encasquilló y solo Dios me protegió. Agarraron mi teléfono y todas mis pertenencias, entonces me agarró cólera porque a uno le cuestan las cosas para que solo se las roben”, contó.

Ella intentó tirarles un candado cuando se iban y los bichos le gritaban ofensas.

“Solo me decían que no les viera la cara y me gritaban para que me callara, les dije que se estaban pegando más color porque el negocio está lleno de cámaras”, recordó

La trabajadora enfrentó a los asaltantes.

Los tipos huyeron caminando hacia el centro de Coronado y aproximadamente cinco minutos después pasó una patrulla policial, pero no los encontraron.

Rodríguez no se queja de la Policía, porque dice que frecuentemente recorren la zona, pero teme que otros trabajadores de comercios cercanos no puedan, como ella hizo, dar detalles de los asaltos que sufren.

“Yo le doy gracias a Dios que no pasó a más, porque otro tipo me pega un cachazo o un manazo para que me quedara callada”, dijo.

Sus familiares le pidieron que no fuera a trabajar más; sin embargo, ella regresó porque tiene cuatro hijos, de 15, 13, 10 y 3 años, a quienes saca adelante ella solita.

“Me dijeron que no viniera a trabajar, que me cuidara, a ellos les preocupa mi seguridad, pero si no vengo, ¿cómo le voy a dar de comer a mis hijos? Vengo porque necesito ganarme la plata de una manera digna”, mencionó.

Cuenta que esta es la segunda vez que reacciona de esta manera, pues en otra ocasión la asaltaron en la calle y también buscó defenderse.

“Sé que es una mala reacción porque es la vida contra algo material”, reconoce.

Los sospechosos quedaron grabados en las cámaras de Sea Food John. Foto: Sea Food John
Los sospechosos quedaron grabados en las cámaras de Sea Food John. Foto: Sea Food John
Lo recomendable es no pelear

Michael Soto, ministro de Seguridad, dijo que el tema de los asaltos siempre es muy complejo, ya que el asaltante está nervioso y armado, por lo que puede accionar el arma de fuego o atacar con un cuchillo, lo que puede quitarle la vida o herir a la víctima.

“En este tipo de situaciones lo mejor es tratar de mantener la calma, si lo que se van a llevar es un bien material se recuperará en algún momento de la vida, pero si uno pierde la vida nunca la va a recuperar. La recomendación es que, aunque sea difícil, hay que mantenerse sereno para proteger la vida.

“No hacer movimientos bruscos, no forcejear y tratar de seguir las indicaciones para que el asunto pase lo más rápido posible”, dijo Soto.

El OIJ registra 2.414 denuncias por asaltos a personas y 294 en comercios este año.