Alejandra Portuguez Morales.21 enero

El mecánico Hugo Jiménez Pérez, de 39 años, sueña con volver a caminar luego de sobrevivir a un terrible atropello.

Él nació por segunda vez el jueves 9 de diciembre anterior, en el parqueo de un supermercado en San Juan de Quebrada del Palo de San Carlos, Alajuela.

La tarde de la tragedia se bajó del carro y cuando iba a cerrar la puerta del conductor, un camión sin control se fue contra su vehículo.

Jiménez sufrió fracturas en la columna, en dos costillas, en la pierna izquierda y fuertes golpes en casi todo el cuerpo.

“Siempre estuve consciente, recuerdo que cuando escuché el estruendo pensé que era un tráiler lo que venía hacia mí y hasta pensé: ‘hasta aquí Dios me prestó la vida’, porque hubo un momento en el que ya no podía respirar más”, recordó Jiménez.

Un video de seguridad captó el momento del accidente de tránsito y cualquiera que lo ve coincide en que es un verdadero milagro que esté contando el cuento, incluso dice que el anestesiólogo y el neurocirujano del hospital de Trauma del INS que lo atendieron, le dijeron eso cuando vieron por primera vez las imágenes del accidente.

Hugo Jiménez Pérez se iba bajando de su carro rojo, cuando el camión sin control lo chocó y atropelló. Fotos: Edgar Chinchilla/Archivo
Hugo Jiménez Pérez se iba bajando de su carro rojo, cuando el camión sin control lo chocó y atropelló. Fotos: Edgar Chinchilla/Archivo

“Me decían que Dios tiene un propósito para mí y así lo creo”, mencionó el sobreviviente.

A él le pusieron dos barras de metal y 20 tornillos en la columna ya que se fracturó dos vertebras. También se quebró la tibia, el peroné y el fémur de la pierna izquierda y le colapsó el pulmón derecho por las dos fracturas en las costillas.

Jiménez estuvo un mes y 12 días internado y el jueves pasado (16 de enero) regresó a la casa de sus papás en La Marina de San Carlos, donde ellos, sus dos hijas, hermanas y demás allegados lo recibieron con globos y pancartas.

El sobreviviente no siente nada de la cintura para bajo, ni tampoco tiene movilidad, pero reconoce que su familia ha sido tan especial que hicieron que estos priemos días fueran un poquito menos rudos.

El mecánico Hugo Jiménez Pérez, de 39 años, sueña con volver a caminar y trabajar en su pasión que son los motores. Foto: Cortesía para LT
El mecánico Hugo Jiménez Pérez, de 39 años, sueña con volver a caminar y trabajar en su pasión que son los motores. Foto: Cortesía para LT

“No pierdo la fe de volver a caminar, el neurocirujano me dijo que no era tan delicado como se creía al principio y sé que con una mente positiva lo voy a lograr, tengo bien claro que la mente es poderosa”, expresó el mecánico.

Señala que los terapeutas le dijeron que está en shock medular (pérdida de todas las modalidades sensitivas), esto dura entre siete y ocho semanas para que comience a despertar y luego ya le darán terapia para que vuelva a caminar.

“Los médicos me dicen que voy sanando muy bien y más rápido de lo que ellos esperaban. Me dijeron que no es un proceso fácil, también que es muy doloroso porque cuando se me despierten las piernas voy a tener mucho dolor, pero voy a salir adelante.

“Aunque esté forrado de metal, sé que volveré a caminar y también a trabajar en lo que me apasiona, que es ser mecánico, lo soy desde que tengo catorce años y por herencia de mi papá”, expresó.

“Todo el dolor del accidente me lo tuve que tragar, recuerdo varias caras amigas que llegaron y la de mi hija cuando estaba llorando”, dijo Hugo Jiménez, sobreviviente.
Doble milagro

El mecánico cuenta que a él le encanta andar con sus hijas, incluso ese día la hija mayor le pidió que la llevara, pero él prefirió dejarla en casa de sus papás porque era un mandado muy rápido.

“Mi hija me dijo: ‘papi, yo quiero ir con usted’ y le dije: ‘no mi amor, espéreme aquí en la casa de sus abuelitos, ya casi vengo, solo voy a ir a traer un repuesto del carro y me devuelvo’ y gracias a Dios que no la llevé, porque la persona que hubiese ido conmigo, estaría muerta, porque del impacto, el asiento del acompañante del carro fue arrancado complemente”.

Él estuvo prensado por unos veinte minutos, la respiración se le fue y los dolores de las fracturas eran muy fuertes. Fotos: Edgar Chinchilla/Archivo
Él estuvo prensado por unos veinte minutos, la respiración se le fue y los dolores de las fracturas eran muy fuertes. Fotos: Edgar Chinchilla/Archivo

“No sé qué hubiese pasado conmigo si pierdo a alguna de mis hijas, Dios todo lo hace bien y sabe que no me convenía llevarla, porque no estarían aquí”, dijo el sobreviviente.

Hugo dice que también recuerda a una mujer que estaba esperando el bus y que ella salió corriendo cuando vio el camión casi encima. “Sé que la vi y que ella se salvó también de milagro”.

Concluyó diciendo que no quiere ver el video del accidente porque es revivir los dolores de ese momento, pero le agradece a Dios darle la oportunidad de disfrutar una vez más a su familia.

El accidente de tránsito está en investigación.

Mecánico volvió a nacer en violento choque con atropello