El OIJ le sigue muy de cerca los pasos a los delincuentes que asesinaron a Mauricio Campos Orozco, de 20 años.
Este muchacho era el cajero de la pizzería Mamá Mía, en Guápiles, y fue asesinado por unos maleantes la noche del jueves 7 de setiembre, del año anterior.
Los investigadores determinaron que los maleantes son cuatro hombres que llegaron al negocio cubriendo sus rostros con los cascos, además usaban jacket oscuras, pantalón de mezclilla y bolsos en la espalda.
En un video, las autoridades vieron cuando la víctima intentó defenderse, en ese momento hubo un forcejeo y uno de los pistoleros le pegó en la cabeza con la cacha del arma, por lo que el joven cayó, el despiadado le disparó por la espalda, cuando la víctima estaba tirado en el suelo y completamente indefenso.
Mauricio fue llevado al hospital de Guápiles donde falleció.
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Horas antes de morir agradeció por la vida
A los allegados de Mauricio les consternó de que el joven vivía feliz y agradecido por el don de la vida, incluso cinco horas antes del ataque había posteado en Facebook una foto señalando que se esforzaría para ser mejor.
El veinteañero tenía novia y era un amante de las motocicletas.

