Silvia Coto, Marvin Gamboa.5 marzo

Una vaca de casi 500 kilos puso a sufrir la mañana de este martes a los vecinos de Santiago de Puriscal cuando trató de salirse del camión en el que la llevaban, pero murió asfixiada mientras enfrentaba una requisa policial.

Don Mario Valverde, dueño del animal, salió de su casa en Desamparaditos de Puriscal para llevar a la vaca a la feria ganadera de Upap en La Legua de Puriscal.

El ganadero se detuvo frente a la delegación de Puriscal, cómo es de rutina, pues los oficiales deben revisar que la guía de transporte de la vaquita estuviera en regla y así descartar que no haya sido robada de alguna finca.

La vaquita se quedó pegada en medio de dos barandas. Foto: Marvin Gamboa
La vaquita se quedó pegada en medio de dos barandas. Foto: Marvin Gamboa

A la vacota no le cuadró mucho la situación, por lo que se puso chúcara. Los oficiales ya habían revisado los papeles cuando, según testigos, la vaca empezó a golpear las barandas del camión y se movía de un lado para otro como si estuviera reclamándole algo a la ley.

“Ese animal estaba muy estresado, por eso trató de salirse del camión”, dijo un testigo de apellido Jiménez.

“Parecía que estaba desesperada por salirse, no sé por qué el dueño no la andaba amarrada, cuando el ganado es así de bravo es la única opción, seguro fue demasiado el estrés para el animal y ella vio en los espacios de las tucas de madera una posibilidad para jalar”, dijo uno de los testigos de apellido Jiménez.

En cuestión de minutos, la vaca trató de salirse y fue cuando quedó prensada de la panza entre dos reglas de madera.

El camión fue movido con la vaca guindando y ni aún así se salió de donde estaba atrapada.
El camión fue movido con la vaca guindando y ni aún así se salió de donde estaba atrapada.

El dueño, varios testigos y los oficiales empezaron a ver cómo lograban sacarla, pero por lo gordita que estaba no había manera de liberarla.

La movieron para todos lados, el ganadero se subió en el techo del cajón y hasta la jalaron con un mecate, pero el peso complicó todo.

Incluso todo el mundo pensó que la vaca iba a volcar el camión, pues se movía desesperada para tratar de zafarse, pero no había manera, hubo quienes le gritaban al dueño que cortara las barandas del camión para salvarla. ¡Aquello era un alboroto!

En un video se observa la lucha por salvar al animal, la menearon por todo lado, incluso trataron de utilizar un backhoe que estaba cerca para tratar de subirla.

Primero corrieron el camión que estaba en la orilla de la calle hacía la mitad, la vaquita iba guindado, más de una señora que caminaba por ahí se agarró la cabeza pensando que el animal iba a caer sobre la vía, pero nada, estaba atorada.

Cuando estaban listos para montar a la vaca en la pala del backhoe, el chunchón se apagó y fue una verdadera pulseada para volverlo a encender, pero cuando lo lograron encender ya la vaca estaba muerta.

Hasta con un backhoe trataron de liberarla.
Hasta con un backhoe trataron de liberarla.

“Se murió la vaca, está ahogada, que pecadito más grande”, decían quienes se tiraron el suceso.

Don Mario comentó a los testigos que la falta de oxígeno la mató, él estaba muy triste pues no esperaba que algo así le ocurriera. Agregó que iba para la subasta para vender la vaca y ganarse alguito.

Varias personas ayudaron para sacarla de dónde se metió aunque ya no había nada que hacer por ella.

El día del ganadero se arruinó. Tuvo que devolverse a la finca para enterrar al animal que tanto cuidó por meses e irse con otras reces para la subasta.

El animal murió después de tanta pulseada.
El animal murió después de tanta pulseada.

Según trascendió, cuando una vaca llega a la subasta un veterinario la revisa y le hacen varias pruebas para saber si está en todas para poder venderla, por lo que al no poder hacerle esas pruebas tampoco puede terminar en bistec, pues no se sabe si es seguro consumir la “necar”, o sea, el hombre perdió por todo lado.

En el centro de Puriscal la gente comentaba lo ocurrido con la vaca, y aunque no se supo si tenía nombre, algunos de los testigos la bautizaron como “La golondrina” por querer volar del camión.