Hay mensajes que con el paso del tiempo dejan de ser simples palabras y se convierten en tesoros.
Carlos Reyes conserva varios audios que le envió su amigo Wilfredo Pizarro, de 51 años, el comunicador de GuanaNoticias, que fue asesinado en Guanacaste en un aparente bajonazo.
Los guarda porque escuchar nuevamente su voz le permite tenerlo cerca, aunque al mismo tiempo le recuerda una ausencia que todavía les duele a él y a todos sus amigos.
Carlos cuenta que ellos conversaban constantemente.
Uno de los mensajes que guarda con mayor cariño fue el que Wilfredo le envió para el Día de las Madres del año pasado.
Wil era un hijo de los que dedicaban tiempo y atención a su madre. El día que le apagaron la vida había paseado durante toda la mañana con su madrecita.
Con su característica forma de expresarse, hablaba sobre la importancia de las madres y hacía un llamado a quienes todavía tenían la oportunidad de abrazar a la suya para que le dijeran cuánto la amaban.
“Una madre es el ser más importante que Dios nos dio,” decía Wilfredo en aquella grabación.
También, se acordaba de quienes ya habían perdido a ese ser querido y les pedía mantener viva su memoria.
Hoy esas palabras tienen un significado completamente diferente para quienes conocieron a Wilfredo.
“Sí se siente esa pena de que no esté”, dijo Carlos.
Carlos cuenta que la pérdida tan inesperada ha sido dura. Wilfredo siempre estaba disponible cuando necesitaba ayuda. En algunas ocasiones, él lo llamaba para que le hiciera algún viaje y lo ayudara a trasladar a su familia, pues Wilfredo era transportista.
Pero su amistad iba más allá. Wilfredo estaba pendiente de lo que ocurría a su alrededor y constantemente mantenía comunicación con sus amigos.
Si sucedía algún hecho en Liberia, preguntaba, buscaba información y hasta recurría a sus conocidos para tratar de conocer qué había pasado.
“Wilfredo era alguien que estaba pendiente de los demás y que, además, tenía una curiosidad constante por conocer lo que ocurría en su comunidad”, dijo Carlos.
Esa misma característica es la que recuerdan sus compañeros de GuanaNoticias.
Argenis Matarrita contó que Wilfredo acostumbraba escribirles para alertarlos sobre cualquier noticia que ocurría, y pese a que ha pasado un poco más de un mes desde el homicidio, su ausencia se siente como si hubiese ocurrido ayer.
Matarrita asegura que no solo para sus compañeros ha sido un hecho complicado de entender, sino también para la gente que lo buscaba para que les ayudara a arreglar problemas comunales, pues era una voz que representaba a las comunidades y buscaba soluciones.
Pero también recuerdan sus ocurrencias y las anécdotas que acostumbraba contar sobre lo que le sucedía durante el día.
“Nos hace mucha falta su carisma y esa manera tan particular que tenía para comunicar las cosas”, relató Matarrita.
En el chat de WhatsApp del GuanaNoticias era de los que siempre estaban más activos. Hoy ver sus fotos y recordar sus mensajes da nostalgia e indignación al saber que la vida de un buen hombre fue apagada.
Para sus compañeros, Wilfredo era mucho más que alguien que enviaba información. Era una persona comprometida con su comunidad y con la labor de comunicar lo que ocurría en Guanacaste.
“Cuando yo quiero recordarlo escucho sus mensajes de voz, los tengo guardados para que no se me borren nunca. Era un ser de luz, un hombre amoroso, respetuoso, que no merecía nada de lo que le ocurrió.
“Hoy aunque es pronto todos deseamos respuestas, deseamos que los culpables paguen por este dolor que es inexplicable, y por esa madre que sufre junto con su familia”, dijo una de sus amigas, quien pidió no ser identificada.
Wilfredo Pizarro fue asesinado la noche del jueves 30 de julio en Cañas Dulces de Liberia. Su cuerpo fue localizado en la calle, en Aguas Frías de Curubandé.
De manera preliminar, las autoridades manejaron la hipótesis de que el crimen estaría relacionado con un presunto bajonazo.
Posteriormente, los agentes localizaron el vehículo que pertenecía al comunicador en San Rafael con Santa María, en Liberia. El hallazgo pasó a formar parte de las pesquisas para esclarecer el asesinato.
Por ahora, la familia asegura que no ha recibido nuevas noticias sobre el caso y que la investigación continúa en manos de las autoridades.
Su hermana Yorleny dice que lo extrañan mucho.
“Ahorita no sabemos nada de nada, el caso está en manos del OIJ”, dijo la hermana.
Aunque parece que los investigadores han recibido varias informaciones, todavía no se ha logrado dar con los sospechosos.
“Ya nada nos va a devolver a Wilpibe (cómo le decían de cariño) pero él merece justicia así como cada persona inocente que muere en manos del hampa.
“No hay conversación entre amigos cercanos en que no lo tengamos en mente, y que uno no se pregunte por qué no lo bajaron del carro y ya, por qué provocar un dolor así”, dijo la allegada.



