Silvia Coto.13 agosto

Daina, la zaguatica que quería convertirse en agente de la Unidad Canina del OIJ, fue dada de baja.

En la unidad, ubicada en el Complejo de Ciencias Forenses de San Joaquín de Flores, vieron mucho potencial en la pequeña peludita y le pusieron para entrenarla, incluso los primeros meses prometía y medio.

Daina no pudo terminar el entrenamiento y ahora la tratan como una reina en su casa. Foto OIJ
Daina no pudo terminar el entrenamiento y ahora la tratan como una reina en su casa. Foto OIJ

Sin embargo, don Alejandro Castillo, jefe de la unidad canina, contó que los perritos tienen que pasar por un periodo de entrenamiento y a veces en el camino se dan cuenta de que no van a poder seguir, tal y como le pasó Daina. Incluso dice que a veces terminan el entrenamiento y en la practica no lo logran.

Castillo explicó que conforme avanzaba el entrenamiento, Daina no podía cumplir con algunos de los ejercicios y no lograba seguir las indicaciones que le daba el entrenador, es decir, se ponía desobediente y distraída.

“No tuvo la capacidad cognitiva para poder superar los diferentes ejercicios que se le presentaban, debido a un bajo desarrollo del impulso genético de entrenabilidad”, explicó Castillo.

La perrita iba a ser la primera zaguatica en bretear en el OIJ, y a ella la iban a poner en hidrocarburos.

La peludita tenía cuatro meses cuando llegó solita a la Unidad Canina, en febrero pasado. Aparentemente fue abandonada en la misma morgue de San Joaquín.

Uno de los guardas la encontró y pensó que uno de los perros policías se había escapado, por lo que le avisó a Castillo, quien al verla se dio cuenta que tenía varias características físicas de los perros de cacería y decidió empezar a probarla.

Cuando ella se integró al grupo de canes demostró su potencial pues no se intimidó con los ladridos de los nuevos compas de brete.

Durante los casi seis meses que Daina estuvo en la Unidad, fue bien consentida, pero ahora vive en casa de un funcionario judicial que la adoptó y le da muchísimo cariño.

Los perros policías son “activos” del Estado, por lo que cuando los pensionan o los dan de baja deben ser adoptados por empleados judiciales, esto para evitar que los abandonen.

La persona que los adopta asume la responsabilidad de cuidarlos y si incumple le pueden abrir una investigación.

En la Unidad trabajan 14 perros especializados en drogas, hidrocarburos, restos humanos y sangre, indicios balísticos y armas de fuego.