Lo que comenzó como una falla mecánica terminó convirtiéndose en un verdadero dolor de cabeza para el empresario David J. Patey. Tras pasar casi un año sin poder utilizar su carro y recibir una cotización de ¢52 millones para repararlo en Costa Rica, tomó una decisión que pocos imaginarían: enviarlo en barco hasta Miami, Estados Unidos.
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Patey compartió en sus redes sociales una fotografía de la camioneta en el puerto de Limón, desde donde partió rumbo a Estados Unidos para recibir la reparación.
Según contó, todo comenzó en julio de 2025, cuando la RAM perdió potencia mientras circulaba por carretera y terminó apagándose. Después de varias revisiones, determinaron que el problema estaba en el sistema de inyección de combustible.
El empresario explicó que, tras esperar varias semanas, recibió una cotización de ¢52 millones para reparar el vehículo.
“Cada inyector cuesta ¢6 millones. Solo esas seis piezas sumaban ¢36 millones. Con un poco más de plata prácticamente compraba una RAM nueva”, relató.
Luego de intentar repararla sin éxito por otras vías, decidió consultar directamente con una agencia en Miami. Ahí le informaron que ese modelo cuenta con un recall (cuando el fabricante detecta un error) de fábrica por esa misma falla y que la reparación no tendría costo.
Aunque debe asumir el envío de la camioneta por barco, asegura que gastar alrededor de ¢7 millones entre ida y vuelta sigue siendo mucho más conveniente que pagar la millonaria reparación que le habían cotizado.
Patey dijo que quiso compartir su experiencia para que otras personas conocieran la situación y tomaran en cuenta ese tipo de detalles antes de comprar un vehículo importado.
Con el humor que lo caracteriza, cerró su publicación asegurando que pese al golpe económico y al largo tiempo sin poder usar su pick-up, seguirá adelante.
“Salado y medio. Pa’lante como un elefante. No queda otra”, escribió.


