Édgar Silva abrió su corazón y habló como pocas veces de su esposa, Karla Montero, durante una conversación en el pódcast Desde el Alma, de Lizeth Castro.
La periodista le preguntó por su relación con Montero, con quien lleva 31 años de noviazgo y 25 años de matrimonio, una historia de amor que la pareja todavía celebra por partida doble.
“Todavía lo celebramos, son dos fechas al año que hay que celebrar”, contó el querido presentador.
Montero, además de ser la esposa de Silva, ha construido una reconocida trayectoria profesional y actualmente se desempeña como presidenta ejecutiva de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope).
La clave de su matrimonio
Durante la conversación, Castro quiso saber cuál considera Silva que ha sido la clave para mantener una relación durante tantos años.
El presentador destacó que ambos han sabido respetar sus espacios y permitir que cada uno crezca profesionalmente.
“Le agradezco a ella que siempre me ha dado mi espacio para vivir mi oficio y yo creo que ella me agradece el espacio para desarrollarse profesionalmente y creo que desde ahí los dos hemos crecido mucho”, dijo.
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Silva también contó que, desde que conoció a Karla, hubo algo que le llamó especialmente la atención: ella no mostró interés en preguntarle por su trabajo.
“El día que yo la conocí me cayó bien porque no me hizo ni una sola pregunta de mi trabajo, la gente siempre consulta, pero ese día con ella no, hablamos otras cosas. Yo,al final del día, dije: ‘qué vacilón no me preguntó nada de mi trabajo’ y eso me atrajo mucho”, dijo.
Silva admira a su esposa
El presentador recordó que cuando comenzó a conquistar a quien hoy es su esposa, ella estudiaba Economía y ya tenía claros sus propios objetivos.
Silva explicó que desde el inicio fue sincero con ella sobre las exigencias de su profesión y que habría momentos en los que no podría estar presente.
“Yo le dije a ella que me gustaba mi oficio, pero además le dije que era exigente. Yo sé que no siempre voy a poder estar, pero siempre voy a estar”, detalló.
Aunque en algunas ocasiones tuvo que trabajar durante días festivos y fechas importantes, ambos encontraron la manera de sacar tiempo para compartir, aunque la celebración tuviera que trasladarse para otro día.
Pero si hay algo que Silva admira profundamente de Montero es su inteligencia emocional, su determinación y la manera en que ha construido su propia carrera.
“Es muy inteligente. Yo le agradezco mucho a la divinidad, porque cuesta mucho encontrar una persona con esa inteligencia emocional y determinación personal para construir su propia vida y ella por sus propios medios lo ha demostrado.
“Ella nunca ha sido la esposa de Édgar Silva y me parece muy bien, digno, y ahora ella ha demostrado quién es, no por ser mi esposa, que no puedo decir nada, porque es su especialidad y es brillante en eso. Me alegra que la gente la haya conocido desde sus propias virtudes”, concluyó.


