Lussania Víquez se llevó mucho más que una experiencia de baile tras participar como invitada en la cuarta gala de Mira quién baila (MQB).
LEA MÁS: Mauricio Hoffmann defiende a Majo Ulate tras su nominación en Mira quién baila
La presentadora compartió en un video, en su cuenta de Instagram, varias reflexiones sobre lo que vivió durante esa semana junto a Rose Davis y el bailarín panameño Miguel “Mike” Coronado.
Víquez reconoció que, aunque había seguido el programa durante varias temporadas, estar del otro lado de la pantalla le permitió conocer el esfuerzo que hay detrás de cada presentación.
“Pero esa semana me dio una cátedra de vida impresionante, quiero compartir un poquito con ustedes, porque se los juro que yo salí con otra perspectiva de esta competencia”, expresó.
LEA MÁS: Este sería el motivo por el que cancelaron esperado concierto en Costa Rica
Lussania descubrió lo que no se ve en televisión
La comunicadora explicó que el público suele concentrarse en el resultado de las coreografías, pero no siempre conoce el trabajo que implica llevarlas al escenario.
“Uno ve el show, uno ve el espectáculo, pero uno no sabe todo lo que hay detrás, las personas que lo hacen posible”, comentó.
También destacó que cada integrante del equipo tiene una historia personal y que conocer esas experiencias le permitió mirar el programa desde otra perspectiva.
El compañerismo la sorprendió
Otro aspecto que llamó la atención de Víquez fue la solidaridad entre los participantes, incluso cuando algunos se encontraban nominados.
Para ella, que los competidores se ayuden entre sí demuestra que apoyar a otra persona no significa perder oportunidades ni opacar el propio talento.
“En otras palabras, el ayudarle al otro no va a apagar mi luz”, reflexionó.
La presentadora también reconoció el esfuerzo físico, emocional y creativo que hay detrás de cada coreografía, pese a que el público solo ve unos minutos de baile durante la gala.
Incluso, contó que terminó con las dos muñecas lesionadas, una experiencia que le permitió dimensionar las exigencias de la competencia.
“Siempre habrá motivos para bailarle a la vida”
Después de esa experiencia, Víquez aseguró que verá el programa con otros ojos y que lo aprendido también le dejó enseñanzas para su vida personal.
“Entonces, fue una cátedra para mí, para Lussania, en muchas áreas de mi vida. Así que hoy, sin lugar a dudas, lo voy a ver con otros ojos”, dijo.
La comunicadora cerró su reflexión con un mensaje sobre la importancia de disfrutar la vida y encontrar motivos para seguir adelante.
“Mientras estemos vivos, siempre habrá motivos para bailarle a la vida”, concluyó.


