La periodista deportiva Adriana Rivera recibió su carta de despido de Tigo Sports el pasado 30 de julio, a las 10 de la mañana y media hora después ya tenía otro empleo.
En entrevista, la comunicadora de 38 años confesó que perder su trabajo significó mucho más que abandonar un canal de televisión. También tuvo que replantearse la vida que había construido en San José junto a su hija de 10 años.
“Siempre aparecía la voz en mi cabeza que decía: ‘Adriana, fracasaste’”, reconoció.
La sancarleña había renunciado a TVN Canal 14 aproximadamente año y medio antes para incorporarse a Tigo Sports y cumplir su sueño de trabajar en un medio nacional.
Sin embargo, durante los últimos meses comenzó a sospechar que su continuidad estaba en duda, en medio de los cambios relacionados con la llegada de Fox.
“Uno sabe cuando ya no encaja en un equipo de trabajo, y yo me lo sospechaba...Yo le digo Tigo, porque para mí Tigo fue la escuela, mi casa. Fox fue como 15 días (...) Fox para mí no existió, es Tigo Sports”, expresó.
LEA MÁS: Periodista de Tigo Sports antojó a sus compañeros con reportaje sobre exasistente de Saprissa
Aunque anticipaba la posibilidad de salir, recibir la noticia fue doloroso, especialmente porque es madre soltera y debía pensar en el bienestar de Luciana, su pequeña.
“Fueron como dos semanas muy difíciles para mí”, recordó.
Una oportunidad que llegó en apenas 30 minutos
Mientras todavía trabajaba en el canal deportivo, Adri había conversado con su antigua jefa, Marily, sobre una plaza disponible en Canal 14, en San Carlos.
La oportunidad permanecía abierta, aunque su exsuperior debía continuar con el proceso de contratación.
Cuando recibió la carta de despido, Rivera se comunicó con ella y confirmó su interés en regresar.
“Duré como media hora, quizás, sin trabajo. Gracias a Dios, se abrió una oportunidad, una nueva plaza, acá en Canal 14, en el mismo lugar de donde yo me había ido”, contó.
La reportera estaba tan preocupada por mantener su estabilidad económica que insistió en comenzar cuanto antes.
“Yo le decía a mi jefa: ‘Marily, necesito trabajar ya. O sea, tengo que empezar a trabajar ya’”, relató.
Finalmente, el 17 de agosto regresó oficialmente a TVN Canal 14, donde actualmente comparte las coberturas deportivas con otro periodista.
Su paso por Tigo Sports le dejó experiencias importantes, desde conocer nuevas formas de hacer periodismo hasta aprender a enfrentar las críticas en redes sociales.
“Es muy complicado para nosotras las mujeres en deportes, es sumamente difícil. Se minimiza mucho a la mujer, en algunos casos, no en todos”, señaló.
La comunicadora aclaró que no guarda resentimientos hacia su antiguo empleador y agradeció las oportunidades que recibió durante esa etapa.
También reconoció que le quedaron sueños pendientes, especialmente cubrir de principio a fin una Vuelta a Costa Rica, pues el ciclismo es una de sus mayores pasiones.
Aunque no descarta regresar algún día a un medio nacional, aseguró que ahora valoraría cuidadosamente cualquier propuesta.
Su nueva vida en San Carlos: tranquilidad, familia y amor
El regreso a su tierra natal permitió que Rivera recuperara la cercanía con sus padres, con quienes vive actualmente, y que Luciana volviera a su antigua escuela.
“Mi hija está mil veces feliz, demasiado feliz, porque está en su escuela, con sus amiguitos y sus compañeritos”, expresó.
Para la periodista, esa felicidad tiene un valor especial después de los cambios que ambas enfrentaron.
“La enseñanza que me dejó toda esta experiencia es que la paz y la estabilidad laboral no las compra nada”, aseguró.
Fuera de las cámaras, Adri se describe como una mujer alegre, activa y familiar. Disfruta estar en casa, compartir con sus seres queridos y dedicar tiempo a su pequeña.
En cuanto al amor, confirmó que actualmente está soltera, pero no descarta volver a tener pareja.
“No estoy cerrada al amor, la verdad no estoy cerrada, pero entre más años, más exigente se vuelve una”, comentó entre risas.
Eso sí, cualquier pretendiente deberá ganarse también el cariño de Luciana.
“Mi hija es supercelosa. Ella dice que la mamá es toda de ella y que mi mamá no se va a casar y mi mamá no va a tener novio”, reveló.
Hoy, la sancarleña tiene como prioridades continuar creciendo profesionalmente, acompañar a sus padres y demostrarle a su hija que puede salir adelante por sus propios medios.
“Quiero demostrarle a mi hija que las cosas se pueden hacer solas, que no necesitamos de nadie más o no se necesita de una figura masculina a la par para cumplir los sueños”, manifestó.
Después de una despedida laboral que la hizo dudar de sí misma, Rivera encontró en su antiguo canal una nueva oportunidad para seguir haciendo periodismo llena de paz y del amor de su familia.



