El Conde de Montecristo estrena este 4 de agosto en Universal+ con una nueva adaptación protagonizada por Sam Claflin.
Una de las historias más famosas de la literatura universal vuelve a cobrar vida con el estreno de El Conde de Montecristo, una nueva miniserie de ocho episodios que llegará este 4 de agosto de manera exclusiva a Universal+, con Sam Claflin como protagonista de una producción que promete conquistar tanto a quienes conocen la obra como a las nuevas generaciones.
La serie es una coproducción entre Francia e Italia, dirigida por el reconocido cineasta danés Bille August, basada en la emblemática novela escrita por Alejandro Dumas en 1846, considerada una de las obras más exitosas del autor francés.
La historia sigue a Edmond Dantès, un joven marinero que es acusado injustamente de traición y encarcelado en el Castillo de If. Tras pasar años en prisión, descubre la ubicación de un inmenso tesoro, logra escapar y adopta la identidad del Conde de Montecristo para ejecutar un meticuloso plan de venganza contra quienes destruyeron su vida.
Para Sam Claflin, interpretar a Edmond representó uno de los mayores retos de su carrera debido a la complejidad del personaje y la transformación que experimentó a lo largo de dos décadas.
"Edmond es un personaje muy complejo. Su historia abarca 20 años y su viaje comienza como el de un joven trabajador. Es un viaje extraordinario, y es un regalo este personaje para un actor“, afirmó durante una entrevista exclusiva con Universal.
El actor británico también destacó la riqueza de la obra original y recomendó acercarse al libro de Dumas.
"Es un libro perfectamente ejecutado, con personajes complejos, recomiendo mucho leerlo", aseguró.
Claflin explicó que uno de los mayores desafíos fue interpretar a un hombre marcado por el dolor y la sed de venganza.
"Interpretar a Edmond me costó en el momento en que no se permite sentir ninguna emoción, eso está muy lejos de quien yo soy, y fue muy difícil abordarlo”, confesó.
El protagonista también destacó el trabajo realizado por el director Bille August, de quien elogió su capacidad para crear un ambiente de colaboración durante el rodaje.
"Es uno de los directores más tranquilos con los que trabajé. Tiene una naturaleza gentil y un amor por el arte que transmite a todo el equipo", comentó.
Con escenarios filmados en Francia, Italia y Malta y una producción de alto nivel, El Conde de Montecristo busca ofrecer una nueva mirada a uno de los relatos más influyentes de la literatura, manteniendo intactos los temas que lo convirtieron en un clásico: la traición, el amor, la justicia y la redención.

