¿Es José Guillermo Ortiz un muerto de hambre? Un sector de la afición manuda que estuvo este domingo en el Morera Soto así lo llamó, pero en la cancha el muchacho demostró un apetito que no se calmó hasta que le anotó a su exequipo para darle el triunfo 1-0 al Team.

El oriundo de Canalete de Upala, Alajuela, llegó por primera vez al Morera Soto vestido como rojiamarillo en medio de rechiflas e insultos y apenas a los cinco minutos de partido, cuando la mejenga ni había calentado, los liguistas empezaron su ofensiva.

José Guillermo Ortiz no quiso ni sonreír siquiera al marcar el único gol del juego. Foto: Mayela López.
José Guillermo Ortiz no quiso ni sonreír siquiera al marcar el único gol del juego. Foto: Mayela López.

Si la propuesta ofensiva de Alajuelense hubiera sido igual de agresiva que la que tuvo el fanático en las gradas contra el Chirriche, tal vez otro gallo hubiera cantado.

En todo el partido, los liguistas apenas tuvieron una jugada clara en el primer tiempo, cuando lucieron un poco mejor, principalmente por el atrevimiento de Din John Arias, quien hacía algunas cosas diferentes.

Vaya usted a saber si José Guillermo Ortiz es culpable de la traición que lo acusan los manudos, lo cierto es que desde que debutó en la fecha dos ante el Municipal Liberia, el jugador se está partiendo el pecho por el equipo que le paga su salario.

Los gritos no parecían importarle y encabezó junto a Jairo Arrieta el ataque florense, dos jugadores incómodos, de esos que se pegan como un yuyo a los defensas y que principalmente en el segundo tiempo se sintió su pegada. 

La cosa no mejoró cuando apenas al minuto del segundo tiempo, el upaleño resolvió el partido en un contragolpe, con un remate al vertical derecho, su primer pepino como rojiamarillo fue justamente ante la Liga, así respondió el atacante a los insultos.

Desde que salió a calentar, el público manudo se metió con José Guillermo Ortiz. Foto: Mayela López
Desde que salió a calentar, el público manudo se metió con José Guillermo Ortiz. Foto: Mayela López

Tal como lo había dicho antes de la mejenga, Ortiz no celebró el gol, al clavarla solo caminó hacia un lado de la cancha y luego levantó las manos juntas como pidiendo perdón a las gradas, justo antes que sus compañeros llegaran a acompañarlo y a festejar por él.

El pepino además le cayó como una patada al hígado a los rojinegros porque según confesaron después del partido,  Benito Floro les había advertido que debían soportar los primeros diez minutos del complemento para luego salir con más tranquilidad.

La contra agarró a la Liga muy mal parada, después de cobrar una pelota quieta que no terminó en nada, como todas en el partido. Los locales tuvieron tres tiros libres frente al marco que se fueron sin ton ni son y mejor ni hablar de los tiros de esquina.

Con el marcador en contra la Liga no tuvo la claridad ni la tranquilidad mental para superar el gol y ni una sola acción para molestar a Leonel Moreira y derrumbarle la marca como el arquero con mejor registro de imbatibilidad en la historia de los florenses. 

Din John Arias fue de los pocos manudos que se atrevió a hacer algo diferente ante el Team. Foto: Rafael Murillo.
Din John Arias fue de los pocos manudos que se atrevió a hacer algo diferente ante el Team. Foto: Rafael Murillo.

Más bien, el Team tuvo para marcar dos pepinos más, en otra contra que se fueron Jairo y Ortiz y una increíble que tuvo el mexicano Luis Ángel Landín de frente al marco de Pemberton y la tiró a un lado. 

Con la victoria, el campeón nacional consolida su primer lugar, se mantiene invicto y le da un cierre a Alajuelense en una semana de terror, en el que quien metió la última puñalada fue otro viejo conocido de la casa, en esta ocasión fue una cornada del Chirriche.