Esta es la famosa acción que le está dando la vuelta al mundo. Foto: Cortesía
Esta es la famosa acción que le está dando la vuelta al mundo. Foto: Cortesía

En estos momentos Alajuelita está en la boca de muchos y no precisamente por el chinchiví o el Santo Cristo de Esquipulas sino por la famosa rifa de un chancho cojo en la urbanización Chorotega.

El tiquete de la rifa de un chancho sin una pierna, que anduvo dando vueltas por las redes sociales, llegó hasta otros países como España, Perú y Guatemala donde le hicieron un espacio al vacilón, según contó Alonso Salinas, presidente de la Asociación de Desarrollo de la Chorotega, organizadores del sorteo.

Por ejemplo, el medio Huffspot, de España, tituló la nota como: "La rifa más surealista que has visto nunca". 

Este fue el espacio que le dedicó el medio español a la rifa. Foto: Captura de pantalla
Este fue el espacio que le dedicó el medio español a la rifa. Foto: Captura de pantalla

Además, en el mismo espacio publicaron mensajes de personas compartiendo la noticia muertos de risa. 

Lo gracioso de esta rifa es que el primer premio es un chancho sin una pierna y el segundo premio es la pierna del pobre animalito.

Alonso Salinas, el presidente de la Asociación de Desarrollo, fue la mente maestra del vacilón. 

"Lo hice sin ninguna malicia, porque ya anteriormente hemos rifado otros chanchos y como es demasiada carne pensamos en repartir el premio. ¿Y para qué gastar en comprar una pierna de cerdo si se la podíamos quitar al que teníamos?", contó muerto de risa Salinas.

Este fue el último chanchito que regalaron en La Chorotega, solo que a este no le cortaron ninguna pierna. Foto: Cortesía
Este fue el último chanchito que regalaron en La Chorotega, solo que a este no le cortaron ninguna pierna. Foto: Cortesía

La acción cuesta ¢3 mil colones y la rifa está pactada para el próximo 20 de agosto. 

Salinas contó que el chancho aún no lo han pagado pero lo tienen apartado,  pesa 100 kilogramos. 

Por una buena causa

Según el presidente, el dinero que se recaude gracias al cerdito y su pierna será destinado a la reparación de un planché, para que los niños de la comunidad puedan jugar.  

La salvada es que el cuento de la rifa ha sido tan vacilón que Salinas nos contó que hay gente que se ha ofrecido a comprar un número y no precisamente porque quieran el premio.

“Una amiga me llamó y me pidió que le guardara una acción solo para tenerla de recuerdo por lo vacilona que es”, contó.

De hecho, ese tipo de cosas hasta hicieron pensar a Salinas en convertir la rifa en una tradición de la comunidad, aunque no sea solo con chanchos, pero sí inventar cosas que hagan gracia para acercar a la gente a colaborar.

Sobre todo porque el costo del planché es de 7 "melones" y apenas llevan uno recaudado, a punta de rifas de este estilo.

Eso sí, Salinas dejó en claro que ellos le ponen rifa, pero que son acciones porque no lo juegan con los números de la Junta de Protección Social, sino que ellos mismos hacen el sorteo con una tómbola que tienen.