Mosquito anófeles, el transmisor de la malaria. Archivo.
Mosquito anófeles, el transmisor de la malaria. Archivo.

La malaria vuelve a ser un dolor de cabeza para la autoridades de Salud. Después de cuatro años sin casos, este 2017 activa las alarmas y provoca que se declare alerta sanitaria a partir de este 13 de setiembre porque es una enfermedad que puede causar la muerte.

La produce un parásito que se transmite por la picadura del mosquito anófeles en zonas menores a 500 metros sobre el nivel del mar. Las personas sospechosas de tener malaria presentan fiebre que se va y regresa, escalofríos, sudoración, dolor de cabeza y de músculos.

Después de un tiempito sin fiebre puede repetirse el ciclo de escalofríos  y sudores todos los días, en días alternos o cada tercer día. Este año se han presentado 4 casos de transmisión en Matina, 3 en Sarapiquí y más recientemente 2 en Pital de San Carlos.

La migración de personas entre Costa Rica y Nicaragua, un país donde hay mucha malaria y últimamente han reportado un crecimiento en los casos llevó a las autoridades ticas a declarar la alerta sanitaria.

Hay que evitar la picadura de mosquitos, por eso se recomienda usar repelente, mosquitero, andar mangas largas y pantalones, o sea, cubrirse bien el cuerpo. Estos cuidados deben aumentar para las personas que trabajan en la industria agrícola como piñeras, bananeras, caña de azúcar y cualquier otro cultivo en esas zonas que están por debajo de los 500 metros sobre el nivel del mar.