Ticos se pusieron la mano en el corazón y ayudan con la educación de 300 niños en el Chad

Por: Eduardo Vega 16 septiembre
La hermana Alejandra da clases a 300 niños en el Chad, África, y gracias a donaciones de ticos, pudo garantizar que todos fueran este 2017 a las aulas y tuvieran su comidita segura. Cortesía.
La hermana Alejandra da clases a 300 niños en el Chad, África, y gracias a donaciones de ticos, pudo garantizar que todos fueran este 2017 a las aulas y tuvieran su comidita segura. Cortesía.

Gracias a  Alejandra Moreira Jiménez  y al gran corazón de los ticos, varios niños del Chad, un país del puritico centro de África, podrán seguir yendo a la escuela por todo el 2017.

 Alejandra es una monjita misionera comboniana que nació en Costa Rica. Ella sudó la gota gorda buscando tocar la sensibilidad de los ticos para que donaran veinte rojitos, que es lo que le cuesta a un niño en el Chad pagarse sus estudios todo un año. Para alegría de la tica, los corazones se multiplicaron en una gran cadena de solidaridad.

Desde Tiquicia se logró una gran donación de ¢6 milones, eso significó que 300 niños africanos tienen garantizada su educación por 365 días. Son chiquitos que estudian en la escuela San Daniel Comboni.

Esos ¢20 mil  significan una beca que incluye sus cuadernitos, uniformes, libros y, posiblemente lo más importante, los tres tiempos de comida.

El aporte de los costarricenses hasta alcanzó para arreglar los pupitres. Cortesía.
El aporte de los costarricenses hasta alcanzó para arreglar los pupitres. Cortesía.

La hermana Alejandra le agradece a quienes se identificaron con la causa, porque prácticamente todos los estudiantes de la escuela lograron su beca. “Con esas colaboraciones se han beneficiado muchos niños para que puedan continuar con sus estudios. Se ha comprado material escolar y didáctico y se han hecho reparaciones en la escuela San Daniel Comboni de Deressia, Chad.

“Compartir lo que tenemos nos fortalece como hermanos. Agradecemos también a todos los que quieran y puedan seguir colaborando con esta misión. Dios les multiplicará este gesto de esperanza y amor”, dijo muy agradecida.

Junto a la hermana aparece Gire y Ferdinand, dos de los jóvenes beneficiados con las becas ticas. Cortesía.
Junto a la hermana aparece Gire y Ferdinand, dos de los jóvenes beneficiados con las becas ticas. Cortesía.

Como ejemplo, la monjita explicó que los pupitres de la escuelita fueron reparados y que cualquier tico puede seguir colaborando con solo llamar al 2273-1862, porque ya en setiembre se le comienza a ver la cara al 2018 y se  necesitarán nuevos aportes para garantizar las clases del otro año.

El Chad es un país que se ubica en el centro de África, limita al norte con Libia, al este con Sudán, al sur con la República Centroafricana, Camerún y Nigeria y al oeste con Níger, no tiene mar. La hermana Alejandra tiene una muy dura misión,  porque el Chad es considerado el quinto país más pobre del mundo, además, hay guerras entre grupos armados nacionales que complican la vida. Los niños no son obligados a asistir a la escuela y solo la mitad del país, que tiene 13 millones de habitantes, sabe leer y escribir.

Los Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús son una congregación católica fundada por san Daniel Comboni, el primero de junio de 1867 en Verona, Italia.

Comboni dedicó su vida a realizar misiones en África y dejó ese espíritu a su congregación, que es el  amor por el servicio a los que menos tienen en un país golpeado por profundas crisis económicas.

Los pupitres quedaron puras tejas y los estudiantes ya pueden sentarse tranquilos. Cortesía.
Los pupitres quedaron puras tejas y los estudiantes ya pueden sentarse tranquilos. Cortesía.