La cancha del estadio Alejandro Morera Soto entró en un proceso de remozamiento y esta semana comenzó su programa permanente de mantenimiento.
En este momento, la casa de Alajuelense posee una cancha híbrida, que se inauguró en agosto del 2017 y una vez que finaliza la temporada, la dirigencia manuda comienza las labores de mantenimiento, para que la grama se conserve en buen estado.
“Con este procedimiento facilitamos que el nuevo césped respire mejor y se desarrolle desde la raíz. Posteriormente aplicamos distintos tratamientos para controlar la presencia de hongos, insectos y cualquier agente que pueda afectar el crecimiento saludable de la superficie”, explicó Javier Rojas, encargado de la cancha de la Catedral rojinegra.
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Lo que van a hacer
Alajuela dio algunos detalles de los trabajos que se hacen con este programa de mantenimiento:
“El primer paso consiste en retirar la capa superficial de césped natural que presenta desgaste producto de la actividad competitiva reciente. Este trabajo permite eliminar material vegetal deteriorado y preparar la base para una regeneración más eficiente del zacate.
“Una vez concluido el raspado, se lleva a cabo un proceso de aireación profunda mediante maquinaria especializada que perfora el terreno y favorece la circulación de oxígeno hacia las raíces del zacate bermuda, estimulando su recuperación natural”.
Estos trabajos se harán durante 10 días y luego, la cancha entra en un período de recuperación, que tarda cerca de un mes, tiempo suficiente para su uso en el torneo de Apertura 2026.

