Luis Quirós.6 abril

En un clásico no se puede perdonar, pero cuando se comete un error y de paso se irrespeta la decisión del entrenador la cosa se pone color de hormiga para el jugador que quiso convertirse en héroe y terminó como villano.

Esto fue lo que vivió este sábado el delantero manudo Ariel Lassiter al malograr un tiro de penal que decidió ejecutar la falta a pesar de que el elegido era el hondureño Alex López.

Ariel Lassiter echó por tierra la posibilidad de que la Liga ganara el clásico 320. Fotografía John Durán
Ariel Lassiter echó por tierra la posibilidad de que la Liga ganara el clásico 320. Fotografía John Durán

Lassiter jugó de intrépido ante el Monstruo y al final se puso la soga al cuello. El veloz delantero pensó que merecía tirarlo luego de provocar la falta de Juan Bustos Golobio al 49, pero se la peló al estrellar la redonda en el vertical de mano izquierda del portero Kevin Briceño y dejó a los seguidores manudos con el hígado hinchado del colerón.

De inmediato, el técnico Hernán Torres se puso como agua para chocolate, muy parecido a la erupción de un volcán. El cafetero estaba tan furioso que llamó al hondureño para darle su buena regañada por permitir que Lassiter tirara el penal.

Después de la pelada, Ariel intentó enmendar el tortón, pero la ansiedad se apoderó del exjugador de la MLS que no encontró la manera de calmar a una afición eriza que lo señala como el responsable de dejar escapar la victoria.

Poco después Alajuelense se puso arriba en el marcador, gracias a un pulseado gol de Barlon Sequeira, pero Saprissa golpeó cuando más duele al cierre del partido con un gol de tiro libre de Marvin Angulo, que al final se quedó con el traje de héroe que Lassiter tanto pulseó.