Jugar al fútbol a más de 3.600 metros de altitud es el nuevo reto del fútbol chino, ya que el oxígeno a esa altura es un tema complicado, ya que los pulmones no son capaces de transportar la misma cantidad de oxígeno.
Ese es el desafío que esperará a los rivales del Lhasa Chengtou FC, el primer club del Tíbet en formar parte del fútbol profesional en China. Aunque la Federación de Fútbol de China tendrá que decidir el asunto.
El equipo de la capital tibetana, cuyo estadio costó 735 millones de yuanes (más de ¢63 millones), acaba de dejar atrás su condición de equipo de aficionado al lograr el ascenso a la League Two, la tercera división china.
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Pese al derecho que ganó y al chuzo de estadio que tiene, El Lhasa Chengtou quizá no pueda disputar sus mejengas como local en su estuche, debido a la elevada altitud a la que se encuentra, 3.658 metros sobre el nivel del mar.
Los dirigentes se defienden al indicar que los jugadores están autorizados a utilizar aerosoles de oxígeno colocados a la orilla del terreno de juego para evitar las náuseas que suelen sentir las personas sensibles al llamado "mal de altura".
Los federativos chinos están preocupados, ya que jugar en esas condiciones es un peligro para la salud y se les podría armar una bronca en cualquier momento.
Algo similar ocurre en otras regiones del mundo con altitudes parecidas, como es el caso de La Paz, en Bolivia, donde sus 3.640 metros sobre el nivel del mar han causado las criticas de varios equipos y selecciones por tener que jugar bajo esas condiciones.
El Lhasa Chengtou, equipo compuesto principalmente por jugadores procedentes de China, selló su billete a la tercera división después de una serie de ida y vuelta ante el Shenyang Dongjin.
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El partido de ida fue trasladado al sur de China, a 4.000 kilómetros de Lhasa, oficialmente por problemas en el terreno de juego, aunque muchos mantienen la sospecha de que la razón principal radica en la altitud.
El club no lo tendrá fácil en un campeonato profesional, con un nivel mucho más alto. Además podría no lograr el permiso de la federación para disputar sus partidos en su estadio, equipado de una pista de atletismo y que puede acoger a más de 20.000 espectadores.
Desde agosto, según mensajes publicados en las redes sociales, seis jugadores visitantes tuvieron que salir en camilla durante los partidos que realizaron debido al mal de altura. No obstante, estos datos fueron desmentidos por la policía local.


