Karol Espinoza.19 enero
Don Mario Flaco Pérez es una leyenda del marco morado y de la selección nacional. Jorge Castillo
Don Mario Flaco Pérez es una leyenda del marco morado y de la selección nacional. Jorge Castillo

Aquellos años cuando Alajuelense y Saprissa tenían a los mejores arqueros del país quedaron atrás y las constantes quejas por las salidas en falso del manudo Adonis Pineda y Mauricio Vargas o, las peladas constantes de los morados Alejandro Gómez, Aarón Cruz o Kevin Briceño, se han convertido en pan de cada miércoles o domingo entre los fiebres.

Hay quienes le echan la culpa al entrenador de porteros de cada club, sin embargo, más que buscar culpables, sería bueno buscar soluciones y ahí es donde aparece un libro que resume muy bien el trabajo de un buen arquero, el cual fue escrito por uno de los mejores porteros en la historia del Saprissa: Mario “Flaco” Pérez.

Titulado Bajo los tres tubos, el material es fácil de leer, consta de 131 páginas y se vende en varias librerías del país.

Incluso trae dibujos para explicarle mejor a los guardametas cómo colocarse en el marco y evitar salidas en falso, como la de Pineda en la pasada final ante el Herediano, que acabó en gol a falta de tres minutos para que la Liga alzara la 30. El tanto del empate llevó a los tiempos extra y luego a los penales que finalmente ganaron los rojiamarillos.

En La Teja sacamos el rato para leer parte del material y resumimos algunos de los aspectos más importantes a continuación.

Hay imágenes como esta que explican muy bien las medidas del área y los movimientos que se deben hacer. Cortesía
Hay imágenes como esta que explican muy bien las medidas del área y los movimientos que se deben hacer. Cortesía
“El guardameta debe jugar con alegría y responsabilidad, concentrado en el juego y libre de toda presión que le inhiba de trabajar con la soltura de movimiento, la seguridad y confianza necesaria para obtener un máximo rendimiento”, Mario Flaco Pérez, exportero del Saprissa

Para empezar, Pérez recuerda que el fútbol se debe jugar asociado en todas su líneas y como conjunto, pues de lo contrario se estaría jugando bola o una mejenga.

“Bajo los tres tubos que figuran en el marco en el que se incrusta la pelota para marcar un gol, se puede parar cualquiera que lo desee. No obstante, hay que preguntarse cómo se para, cómo se mueve dentro y fuera del marco”, señala el exmorado, mientras recuerda que ningún arquero nace aprendido.

El exseleccionado recuerda que la autocrítica humilde y honesta, aceptar errores y deficiencias técnicas y tácticas y revisar trabajos para corregir, llevan hacia la excelencia.

Para Pérez, un portero debe tener determinación, agresividad, capacidad de mando, estatura, coraje, decisión, rapidez de movimiento y potencia en la acción. Además, debe ordenar la defensa en su área. Rafael Pacheco
Para Pérez, un portero debe tener determinación, agresividad, capacidad de mando, estatura, coraje, decisión, rapidez de movimiento y potencia en la acción. Además, debe ordenar la defensa en su área. Rafael Pacheco

Unido a esto, entra en juego la percepción e intuición para anticiparse a las acciones del rival o del compañero en tiempo y espacio.

Pérez es del criterio que el arquero que falla en su preparación, se prepara para la derrota y si quiere triunfar, debe contar con un adecuado programa con trabajos físicos, los cuales van de la mano con el desarrollo biológico del atleta.

La clave del éxito

En un capítulo titulado El guardameta-defensa y sus funciones, Pérez da los bolados que todos los arqueros deberían tener pegados en el cuarto, el baño, la cocina y hasta en el camerino, para aprendérselos de memoria.

Primero deben meterse en la cabeza que no solo son porteros, sino un defensa más, por lo que deben dominar la bola con los pies y la cabeza, así como desarrollar mecanismos de intuición y percepción para anticipar.

Conocer y manejar muy bien las medidas de las áreas de meta y penal, así como del marco (si no las saben, en el libro de Pérez, en la página 25, hay una imagen con dichas medidas).

También saberse las distancias de las diagonales dentro del marco y de los los ángulos que se forman en los tiros libres de frente o corridos hacia la derecha o hacia la izquierda.

Durante el juego, deben estar en posición de máxima atención con movimiento constante sobre las áreas, hacia afuera y hacia adentro, según se desplace su equipo en ataque o en defensa.

“En cualquier circunstancia, el guardameta debe colocarse de frente al balón para que la pelota llegue directa hacia él y pueda salir hacia el frente con seguridad y confianza, de lo contrario, si se para de lado, a la derecha o la izquierda, el balón pasará enfrente suyo, situación que le impide o le dificulta la salida por el balón y genera indecisión e inseguridad en la jugada”, señala Pérez.

Aaron Cruz es el portero titular de Saprissa. José Cordero
Aaron Cruz es el portero titular de Saprissa. José Cordero

Algo básico es saber usar el cuerpo para neutralizar la jugada del rival y usar el brazo derecho para despejar cuando un balón viene por encima de su cabeza hacia la izquierda y la zurda cuando vienen por la derecha, o como quien dice, el remate detenido a mano cambiada.

Incluso, don Mario piensa que los porteros deben introducir y practicar movimientos de otros deportes, por ejemplo, la dinámica y agilidad de movimiento, el salto y el bloqueo del baloncesto, la forma y manera de correr de los jardineros en el béisbol cuando buscan la pelota o corren hacia atrás, sin perder de vista la bola.

Y así como estos, hay más consejos que cualquier portero tico podrá encontrar si saca el rato y le echa un ojo al libro de este exportero, quien no se pierde ningún juego del campeonato nacional.

El libro del Flaco Pérez se puede encontrar en las librerías ticas. Cortesía
El libro del Flaco Pérez se puede encontrar en las librerías ticas. Cortesía