Sergio Alvarado.Hace 4 días
El Team se robó el corazón del histórico goleador. Foto:Jorge Castillo
El Team se robó el corazón del histórico goleador. Foto:Jorge Castillo

Cuando Víctor Amaurí Núñez Rodríguez llegó a Costa Rica en 1989, con nueve años de edad y procedente de República Dominicana, no tenía ni idea qué era el fútbol, en su vida había pateado una bola ni tenía ninguna relación con el deporte en el que marcaría historia en Tiquicia.

Sus días se iban jugando y viendo béisbol, el deporte favorito de su país.

Ya en Costa Rica se fue enterando poco a poco del juego que le cambió la vida. Su padrastro, un morado de corazón, le enseñó un poco y digamos que lo hizo saprissista, equipo con el que debutaría en la primera división el 16 de diciembre de 1999 frente a Goicoechea, en juego realizado en el estadio Eladio Rosabal Cordero.

Casualmente el primer juego en la máxima categoría del Mambo, apodo con el que se hizo famoso, fue en la casa del que terminaría siendo su gran amor, el Club Sport Herediano, y donde disputará el último partido de una carrera de 20 años, el próximo miércoles ante el Municipal Grecia a las 8 p.m., vistiendo los colores del Team.

Núñez tiene la humildad para reconocer que su tiempo ya pasó, aunque en la calle todavía hay gente que le pide que no se vaya. Sabe que a los 38 años ya no tiene las mismas fuerzas ni ganas de antes y se quiere ir como los grandes.

Ese partido no será una despedida como la de otros, un vacilón entre excompañeros, sino en un partido serio, con puntos de por medio. Para eso será inscrito con el equipo de sus amores y hasta pulseará anotar para sumar por última vez a la cuota de 245 goles en primera división, la cual parece una cifra casi inalcanzable para algún jugador en estos tiempos.

Con los florenses, el Mambo celebró cinco títulos de campeón. Foto: Jorge Castillo
Con los florenses, el Mambo celebró cinco títulos de campeón. Foto: Jorge Castillo

Sin nacer en Costa Rica, el Mambo hizo historia en Tiquicia. Es el goleador histórico del fútbol nacional, viajó al Mundial de Alemania 2006, jugó con ocho equipos, entre ellos los cuatro tradicionales del país y se llevó el corazón de toda una afición como lo es la rojiamarilla.

Con La Teja repasó un poco de lo que fue carrera.

- ¿Cómo se hizo herediano si de los cuatro equipos tradicionales con el Team fue el último con el que jugó?

Cuando comenzamos a tener problemas económicos, el grupo se hizo muy fuerte, empezamos a subsistir unos con otros dando plata entre nosotros, para la gasolina, para que unos pudieran venir a entrenar, diarios a compañeros, reuniones con personas heredianas para que nos ayudaran con dinero, eso se hizo una familia y después con los campeonatos que logramos.

- ¿Cuántos equipos llevaba en su carrera al llegar a Herediano?

Creo que como siete, pero ninguno me llegó al corazón como lo logró Heredia. Tras de eso, hubo un momento en el que siempre perdíamos y perdíamos campeonatos, nadábamos y nadábamos, pero siempre moríamos en la orilla, hasta que después del 2012 el equipo se levantó y desde entonces ganamos seis torneos.

- Figuras florenses de ese tiempo dicen que su campeonato favorito es el del 2012, ¿cuál es el suyo?

Pienso igual, el veintidós, por todo lo que lo rodeó, es que nos quitamos diecinueve años de encima de no ser campeones, eso no es fácil. No importaba si nos tocaba contra el Real Madrid o el Barcelona, o un equipo más débil, teníamos que quitarnos eso de encima, lo hicimos y gracias a Dios esa el peso que no nos dejaba ganar otras cosas, eso nos hizo fuertes para conseguir más.

- ¿La seguidilla de finales perdidas contra la Liga fue de los tragos más amargos de su carrera?

Claro que sí, era durísimo, uno no se explicaba qué sucedía una y otra vez. Estábamos muy cerca, pero no lo lográbamos, algunas veces pensábamos que no lo íbamos a lograr, pero con perseverancia y esfuerzo se logró, el torneo en el que quedamos campeones fue el más difícil.

Perder dos finales en el Morera Soto fue un golpe duro para el Team y Núñez, pero se levantaron. Foto: Archivo.
Perder dos finales en el Morera Soto fue un golpe duro para el Team y Núñez, pero se levantaron. Foto: Archivo.

- ¿Tiene resentimientos con la Liga o a Saprissa?

Vieras que no, siempre fui respetuoso con los equipos en los que estuve, fui lo más profesional posible y no les resiento nada, pero llegué a Heredia y me trataron como una familia, el amor por Heredia es mutuo, viene en ambas vías.

- ¿Qué sentimientos le despierta el Team?

Todos, como cualquier aficionado, amor, felicidad, tristeza, dolor. Uno ha vivido de todo con este equipo.

- ¿Ha llorado por Heredia alguna vez?

Claro, me acuerdo llorar con Pepe (José Carlos Cancela) al lado de la cancha cuando perdimos la final contra la Liga que nos empataron en el último minuto (con gol de Pablo Gabas en el Invierno 2010). Yo había hecho el gol, uno no se podía contener, era la frustración de todos los heredianos. Es el momento que más me dolió de mi carrera.

- Usted marcó 245 goles en la primera división, ¿tiene alguno favorito?

Viera que no, hice muy buenos goles, pero me quedo con todos, cada uno aportó algo. A veces digo que uno o que otro, los de las finales contra Santos, Cartago, Saprissa, en realidad lo que es bonito es haber conseguido tantos.

- ¿Hay alguno del que la gente más le hable en particular?

Todo mundo del que se acuerda es del que le hice de chilena a Santos cuando jugaba con Saprissa, ese el del más me hablan, pero hice otros más especiales.

- ¿Cree que es posible que alguien rompa su récord en algún momento?

No sé si es muy difícil que lo logren, pero lo que pasa es que ahora un jugador hace quince o veinte goles y ya se va del país, vuelve después de cinco años y eso ya le afecta. Yo jugué casi toda mi vida acá, salvó un par de veces que me fui a Honduras y República Dominica. Espero ver que alguien lo rompa antes de morirme.

La final ante la Liga en el 2016 marcó una revancha para el goleador. Foto: Mayela López.
La final ante la Liga en el 2016 marcó una revancha para el goleador. Foto: Mayela López.

- ¿En qué momento se dio cuenta que podía romper el récord de Erroll Daniels (196 goles)?

Después de la lesión que tuve (en el 2013) yo dije que ya no más, pero volví y empecé a meter goles y goles. Erroll Daniels me llevaba como cuarenta o cincuenta goles, pero me dije que sí podía llegar, me puse esa meta y gracias a Dios lo logré.

- ¿Ser el único dominicano que ha estado en un Mundial mayor de fútbol es de sus principales orgullos?

Claro que sí, soy el único en la historia del país. Ahora hay otros jugadores buenos como Mariano, el que juega en el Real Madrid. Es motivo de mucho orgullo para mí y en República Dominicana también me lo reconocen cuando voy allá, tal vez no mucha gente, pero sí los que saben de fútbol, allá no es tan fuerte, pero la Federación y los equipos me lo reconocen.

- Después de dejar el fútbol, la gente ha descubierto el lado cómico y la habilidad para contar anécdotas del Mambo, ¿la gente en la calle lo vacila por eso?, ¿cuál es la anécdota que más le recuerdan?

(Risas) Vieras que sí, la gente me dice mucho. De la que más me hablan es la de Jacó con Jossimar, cuando se me perdió y se escondió detrás de un poste y según él no lo veía.

UNA FINAL MUY TENSA PARA EL MAMBO

🎥 #LaAnécdota #ecotank de La Casa del Tanque | Una final muy tensa para el Mambo, se aplicaron dos veces a nivel psicológico 🤭😂😩😆.

Posted by VIS10N on Friday, May 25, 2018

- ¿Se sintió muy mal cuando Félix Montoya y Rándall Brenes intentaron asustarlo en la final ante Cartaginés (Verano 2013)?

Claro, cuando Felo (Montoya) a mí me dice eso antes de tirar el penal (fue una falta en tiempo regular y le dijo “lo vas a fallar en el nombre de Jesús”), yo decía ‘Dios mío, qué me acaba de decir este mae’, yo pensé cien mil cosas, no sabía qué hacer, es que lo pone a dudar a uno, me dio un miedo botarlo, pero por dicha lo hice.

- ¿Y qué le dijo Chiqui?

Cuando faltaban como cinco minutos y nos metió el gol (Andrés) Lezcano, yo estaba reventado, pasé por la banca de Cartago y entonces me volvió a ver a Chiqui, se me quedó viendo ceñido, ni lo dijo duro, yo nada más le leí la boca. Me dijo con una seguridad: “Van a perder”, y yo dije ‘sí, vamos a perder’, me habló tan convencido que le creí.

Cuando llegó la hora de la tanda de penales les dije: “a mí ni me pongan que yo la voy a botar, déjenme de última opción porque no me tengo confianza". Y viera, yo era el quinto en la serie, en teoría a mí me tocaba tirar el último y Minor (Díaz) era como el cuarto, pero yo les dije que mejor no, al final Minor se comió ese atún y gracias a Dios lo hizo. Yo era penalero y todo, pero fue algo mental que me afectó y la mente es muy fuerte, por eso no tiré.

MAMBO Y YOSIMAR EN JACÓ

🎥 #LaAnécdota #ecotank de La Casa del Tanque | Una aventura del Mambo y Yosimar en Jacó 😬😝😂.

Posted by VIS10N on Wednesday, May 23, 2018