Por: Karol Espinoza.   27 febrero
Saprissa quedó eliminado apenas en octavos de final de Concachampions. AP

Wálter Centeno logró en casi un año y un mes eliminar cuatro veces a Saprissa de torneos nacionales e internacionales, un dato que hubiera sido suficiente para echar a otros técnicos, pero con el Rey la ley es otra.

El más reciente desliz de Paté se dio el miércoles por la noche cuando el Monstruo empató a cero contra el Impact de Montreal, en Canadá, y dijo adiós a la Concachampions.

El empate a dos en el global le dio el pase a los dirigidos por Thierry Henry, por el gol visita.

Pero antes de esto, ya “Patép” había tropezado en febrero del 2019 frente al Tigres de México en octavos de final de la Concachampions. Primero le ganó 1-0 en la Cueva, pero en el Volcán se comió una goleada de 5-1.

Tres meses después perdió la final nacional ante San Carlos, con global de 1-1, en una serie donde el gol de visita también lo jodió.

Su otro gran fracaso sucedió en diciembre anterior al caer en penales en la semifinal del Apertura 2019 contra el Herediano, con global de 2-2, en San Juan de Tibás.

Curiosamente en todas esas ocasiones Centeno y el presidente Juan Carlos Rojas aseguraron que el equipo fue superior que su rival, pero el dios del fútbol les dio la espalda.

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"Duele mucho la eliminación por la forma en que se esforzaron los jugadores, hay que aprender a digerir este tipo de derrotas. Estamos contentos por la evolución futbolística, somos un equipo que impone sus condiciones donde sea, eso es algo importante, esta vez fue el destino que nos hizo salir rápido”, dijo Centeno desde Canadá el miércoles.

El Moradito, fiel a su estilo, no se quedó atrás con la hablada.

"Es fútbol, tuvimos más la pelota, más llegadas, remates, dominio en ambos partidos. Ni modo, por supuesto que salgo muy dolido”, señaló Rojas desde Montreal en radio Columbia.

El jerarca agregó que la desilusión se da porque, desde su punto de vista, Saprissa fue superior en los 180 minutos contra el Impact, no obstante, le pareció que quedaron eliminados por injusticias del fútbol.

“Le queda a uno un amargo sabor de boca, que teníamos un mejor equipo y por las circunstancias de ambos juegos no se da. Duele en el alma, duele por nuestra afición, le dimos de tú a tú al Montreal, fuimos superiores, merecíamos pasar, pero ahora hay que enfocarse en el torneo local”, insistió Rojas.

Esta imagen de Paté se ha vuelto común, la ventaja para él es que le perdonan más eliminaciones que a otros entrenadores. Rafael Pacheco
Disco rayado

El año pasado, cuando fueron eliminados por el Team, Centeno se negó a reconocer la superioridad del rival, pese a que si lo mandaron para la casa antes de tiempo, era por algo.

"Me voy consciente de que viene algo grande, cuando uno está en el fútbol como jugador o entrenador a veces uno se lleva golpes que no quiere y no se merece, pero son cosas que pasan, voy a seguir trabajando y no voy a claudicar. Si ustedes (prensa) creen que iba a salir acá con la cabeza baja, se equivocan, así no nos enseñó Saprissa.

“Tuvimos el control del juego, pero no nos alcanzó, lo de la táctica fija puede ser lo que nos costó, Herediano nos empató en el último minuto allá (en Heredia) y hoy nos empatan en un tiro de esquina”, explicó Paté ese 1 de diciembre.

El Moradito se montó a la carreta de Paté en aquella oportunidad, pero desde Twitter.

"Orgulloso de la entrega de este equipo luego de 34 partidos jugados este semestre. No siempre gana el que propone y el que juega mejor, así es la lotería del fútbol. Pero vamos con la frente en alto, aspirando por mucho más. ¡Gracias a la maravillosa afición morada! #VamosMorados”, tuiteó Rojas aquel día.

Juan Carlos Rojas parece tener el discurso ensayado cada vez que Saprissa es eliminado. John Durán

Paté estaba tan ceñido de que hizo bien las cosas que hasta se atrevió a hablar de volver a un Mundial de Clubes, discurso que se le cayó apenas en la primera ronda del torneo regional.

“En febrero tendré un año de estar aquí y nos ha tocado quedar eliminados por diversas razones y las acepto, pero en mis diez meses acá he disputado dos finales y una semifinal. Creo que hemos evolucionado y vamos creciendo, me ha tocado perder y lo acepto. Para el otro año soy optimista, cuando pasa algo malo es que puede venir algo bueno, el otro año puedo llegar a un Mundial de clubes, ¿porqué no?”, señaló Centeno hace casi tres meses.

Y ni hablar del discurso que dio después de perder la final contra San Carlos, digno de un muy mal perdedor.

"Ganaron, llamémoslo no bien. La verdad que nosotros no anotamos las opciones. Creo que hicimos un gran cierre. Yo tenía tiempo de no ver a un perdedor que juegue mejor que el campeón, tenía tiempo”, aseguró el exvolante aquel 16 de mayo del 2019.

Lo peor es que hace casi un año, cuando Tigres lo goleó, dijo que eso iba a marcar el camino de su equipo, pero un año después parece que ese camino cada vez es más empinado.

“Esto nos marca hacia dónde vamos. Ya se están dando pinceladas de cómo quiero que juegue este equipo. Vamos a seguir trabajando en nuestra propuesta”, comentó.