Diario ABC.22 enero
Jugadores de un equipo menor de la Real Sociedad. Foto: Diario ABC
Jugadores de un equipo menor de la Real Sociedad. Foto: Diario ABC

Puede parecer una simple casualidad, pero si su hijo le gusta el fútbol y nació en diciembre va a tener muchísimas menos posibilidades de jugar en las ligas menores de algún gran club de fútbol, pero todo lo contrario ocurre si el niño vino al mundo en enero.

Está comprobado, ya que la ABC ha analizado las categorías inferiores de Real Madrid, el Atlético Madrid y el Barcelona, desde prebenjamines hasta cadetes (moscos y juveniles) y de 503 promesas del fútbol, 102 nacieron en enero (más de un 20 por ciento) y solo 3 en diciembre (apenas el 0,6%).

El Barça no tiene a ningún canterano nacido en diciembre, el Atlético solo uno (Jorge Domínguez, del Benjamín A) y el Madrid dos (Ekaitz Redondo, del Cadete B, y Elyaz Zidane, del Infantil A, el hijo pequeño del extrenador blanco al que tutela Xabi Alonso).

Lejos de ser un dato anecdótico, el estudio es revelador: la inmensa mayoría de los niños captados por estos tres clubes vinieron al mundo en los seis primeros meses del año. Concretamente, el 82,5%. De 503 niños, 265 nacieron en el primer trimestre, 150 en el segundo, 62 en el tercero y 26 en el último.

El hijo de Zinedine, Elyaz, es uno de los dos nacidos en diciembre que está en el Madrid. Foto: 90Min
El hijo de Zinedine, Elyaz, es uno de los dos nacidos en diciembre que está en el Madrid. Foto: 90Min
Sin querer, queriendo.

“Esto no lo conocía y me sorprende, la verdad es que nunca había caído en este detalle. Supongo que la razón es que estamos hablando de niños con casi un año de diferencia que, cuando son más pequeños, se nota bastante”, dice Antonio Cazalilla, director deportivo de la federación castellano-manchega de fútbol y coordinador de selecciones de esta autonomía.

En cambio, a Roberto Martínez no le sorprende. “Estos porcentajes eran los habituales cuando yo estaba en el Real Madrid”, reconoce.

Martínez fue durante seis años el responsable de captación y formación del club blanco desde prebenjamines (moscos) hasta cadetes (juveniles). Ahora es el director deportivo de la federación madrileña y asegura que el mes de nacimiento no es un factor a tener en cuenta, aunque hay matices.

Pone un ejemplo de su etapa en el Real Madrid: “Te llamaba el observador de Málaga y decía: ‘Hay un chico buenísimo’. Íbamos a verle y le fichábamos o no, ya está”.

Sin embargo, “es cierto que adquiría mucho más valor cuando captabas a un niño de diciembre. Decías: ‘Es que es mucho más pequeño que los demás y tiene nivel para estar en el Madrid’. Y al revés lo mismo: cuando tenías a un chico de enero, que veías que su desarrollo biológico era superior, también lo tenías en cuenta”.

“Eso te hacía tener más o menos paciencia con los jugadores”, añade.

Keylor es de los jugadores que se sale de este saco en el fútbol español, porque nació el 15 de diciembre. Thibaut Courtois es de los promedio porque nació en el primer semestre. (AP Photo/Pavel Golovkin)
Keylor es de los jugadores que se sale de este saco en el fútbol español, porque nació el 15 de diciembre. Thibaut Courtois es de los promedio porque nació en el primer semestre. (AP Photo/Pavel Golovkin)

En la Liga española siguen siendo mayoría los nacidos en el primer semestre, aunque los porcentajes no son tan escandalosos.

De 455 jugadores analizados por ABC, el 61,5% nacieron entre enero y junio. En total, 154 son del primer trimestre, 126 del segundo, 91 del tercero y 84 del último. En 2011 tres investigadores del Instituto de Ciencias del Deporte de la Universidad Camilo José Cela publicaron un estudio sobre este tema, analizando los jugadores de la Liga 2009-2010, y los resultados fueron casi idénticos: el 61,1% había nacido entre enero y junio.

Este fenómeno ha sido analizado en profundidad por el sociólogo canadiense Malcolm Gladwell, quien tomó como referencia a los jugadores de la liga de hockey hielo de su país con resultados similares a los de los futbolistas.

Roberto Martínez explica que en la cantera de un gran club se busca “la fórmula de formar-compitiendo, formar-ganando”.

Es decir, “no hay una presión explícita para ganar todos los torneos, pero al final te mides con otras canteras y la única manera de hacerlo es mediante los resultados”.

En este sentido, es muy complicado competir al máximo nivel si solo puedes elegir entre 14 o 18 niños entre toda España, porque esos talentos que todavía no están preparados para la máxima competición no están en el equipo.

Cazalilla cree que es difícil mejorar el sistema de detección del talento.

“Hoy casi todo el mundo tiene una red de ojeadores y se tiene controlado a cualquier chico, por pequeño que sea el pueblo donde viva», afirma. Aún así, aporta un condicionante que altera la ecuación: en los campeonatos autonómicos de cadetes y juveniles es obligatorio que haya, como mínimo, dos jugadores en el campo de primer año”, comentó.