Diario El Comercio.22 noviembre, 2018

La conclusión de la histórica final de la Copa Libertadores entre Boca Juniors y River Plate está a pocas horas y en medio de las emociones que despierta el choque, el nacimiento de un niño ha causado un burumbúm en Argentina.

No se cambian por nadie, esta pareja solo está esperando el título de River en la Libertadores. Foto: Diario La Nación
No se cambian por nadie, esta pareja solo está esperando el título de River en la Libertadores. Foto: Diario La Nación

Nahuel Bejarano y Ana Sofía Plate, una pareja oriunda de la localidad costera de Pinamar (provincia de Buenos Aires), decidió nombrar a su hijo recién nacido en honor del club de la franja roja

El padre del pequeño es un fanático del River Plate, por lo que convenció a su esposa de ponerle ese nombre. Consciente de que el primer apellido de la madre era Plate, Nahuel no tuvo problema alguno en colocarlo por delante del suyo para lograr su propósito.

Fue así que el niño fue inscrito en los registros del Estado argentino como Agustín Enzo River Plate Bejarano. En el caso de los nombres más convencionales, el primero gustaba a los padres, mientras que el segundo también tiene que ver con River, pues es un homenaje a Enzo Francescoli, un ídolo del cuadro millonario.

“En mi familia pensaban que estaba loco hasta que vieron la partida de nacimiento”, contó el orgulloso progenitor al medio televisivo LN+.

Lo peculiar es que Nahuel Bejarano no encontró mayores trabas para inscribir a su hijo con tal nombre, pero al final todo salió de acuerdo a lo que deseaba.

“En mis 21 años de registro nunca inscribí a una criatura y que un padre se fuera tan feliz del registro”, señaló a CNN Viviana Scheibenhofer, trabajadora pública que registró al recién nacido.

Nahuel ha ido más allá en su empeño, ya que ha dicho que en caso de tener una niña más adelante, esta llevará por nombre “Blanca y Roja”. En caso de tener otro varón, la referencia a al club argentino sería menos exagerada, debido a que el niño únicamente se llamaría “Marcelo”, en honor a Marcelo Gallardo, entrenador de River Plate.

En este coloso se jugará la histórica final de la Libertadores. Última que se disputa a doble partido. (Photo by Juan MABROMATA / AFP)
En este coloso se jugará la histórica final de la Libertadores. Última que se disputa a doble partido. (Photo by Juan MABROMATA / AFP)

Sobre la motivación de llamar a su hijo de tal forma, Nahuel Bejarano ha dicho que la final de la Copa Libertadores despertó un presentimiento en él, por lo que actuó en consecuencia.

“Es como cuando se te alinean todos los plantas. Tiene que ser, Hace poco cambió la ley que permite llevar el apellido de la madre antes que del padre”, sostiene el feliz padre. “Ahora es el momento de que se acaben un montón de cosas”, sostuvo el aficionado de River al conversar con CNN.

La final se llena de historia

El estadio Monumental, el más grande de Argentina, que albergará este sábado la histórica final de la Copa Libertadores de América entre su dueño de casa, River Plate, y el archirrival Boca Juniors, encierra una historia de glorias y tragedias.

Fue el escenario donde Argentina levantó su primera Copa Mundial en 1978, ante la mirada de los más altos dirigentes de la sangrienta dictadura (1976-1983) en sus tribunas, una herida que siempre permaneció abierta.

También fue allí donde en 1968 ocurrió una catástrofe que terminó con la vida de 71 personas y dejó 113 heridos, la mayoría jóvenes.

Todo listo para que los miles de aficionados millonarios lleguen a alentar. (Photo by Juan MABROMATA / AFP)
Todo listo para que los miles de aficionados millonarios lleguen a alentar. (Photo by Juan MABROMATA / AFP)

La tristemente célebre ‘tragedia de la puerta 12’ se produjo al término de un clásico de River frente a Boca, cuando en el desalojo del Monumental cientos de personas cayeron aplastadas mientras luchaban por salir de una escalera oscura y estrecha.

El hecho no tuvo detenidos ni halló culpables y quedó en la historia del fútbol como una tragedia absurda.

Las versiones, nunca comprobadas, dicen que los torniquetes metálicos que controlaban el ingreso en la puerta 12 del estadio no habían sido retirados para el final del partido que terminó 0-0.

Otros afirman que la puerta estaba cerrada y por último hay quienes sostienen que la policía había montado un sorpresivo operativo a la salida para arrestar a quienes habían entonado durante el partido la Marcha Peronista, canto partidario prohibido en plena dictadura del general Juan Carlos Onganía.

El Monumental llegó a tener una capacidad de 76.000 espectadores, aunque a lo largo de su historia la habilitación de público ha variado y es actualmente de unos 63.000.