Andrés Mora.11 noviembre, 2019

A punto de cumplir 35 años(este 24 de noviembre), el defensor morado Roy Miller recoge uno de sus frutos por su carrera futbolística, ya que la semana pasada obtuvo la ciudadanía gringa.

El defensor ahora puede rajar con su doble nacionalidad. Foto: Rafael Pacheco
El defensor ahora puede rajar con su doble nacionalidad. Foto: Rafael Pacheco

También su esposa, Laura Paola Valverde López, concluyó con éxito el trámite.

“Es un proceso largo, la verdad ya se había hablado (cuando firmó con los morados) y no se podía dejar pasar, gracias a Dios ya pudimos salir de eso y quitarse, como dice uno, un peso de encima. Estamos de vuelta y contentos de estar con el equipo”, dijo sonriente Miller.

Entre los requisitos que piden los gringos están: Haber cumplido cinco años como residente permanente (green card) antes de la fecha de presentar el formulario, tener residencia continua en Estados Unidos como residente permanente legal por lo menos cinco años inmediatamente antes de la fecha de tramitar la solicitud, ser capaz de leer, escribir y hablar inglés y tener conocimiento de la historia y del gobierno (educación cívica) de Estados Unidos, ser una persona de buena conducta moral, que respeta la ley y tiene adherencia a los principios de la Constitución de Estados Unidos, entre otros.

Cifra: 34 años tiene el defensor morado

Miller fichó el 4 de enero del 2010 con los New York Red Bulls, después de jugar en Europa (Noruega y Suecia), vivió ahí hasta noviembre del 2015, ya que fichó con Saprissa, pero regresó a Estados Unidos a inicios del 2017 para jugar con el Portland Timbers, también pasó por el Portland Timbers 2 y en agosto del 2019 volvió al país para jugar de nuevo con la "S".

Esa aventura futbolística le alcanzó para buscar este privilegio y ahora tiene doble nacionalidad.

“Por allá tocó hacer una entrevista con los oficiales de Estados Unidos, por dicha todo salió bien”, explicó.

Si sirvió mucho la aventura de Miller con el equipo de Nueva York. Foto: Archivo GN
Si sirvió mucho la aventura de Miller con el equipo de Nueva York. Foto: Archivo GN

Esa fue la razón por la que Miller no estuvo en la remontada contra el Olimpia de Honduras en la Cueva, ni tampoco en el inicio de la final de la Liga Concacaf, ante los también catrachos, del Motagua y que va ganando (1-0) el Monstruo.

“El pasado juego ante el Olimpia lo vi los últimos diez minutos allá. Fueron buenísimos, fue una alegría enorme, el de Motagua sí lo vi todo porque ya estaba acá, vamos a tratar de trabajar bien y esperar la oportunidad", indicó.

El domingo estuvo en Jicaral, pero ni calentó, apenas viene regresando a Tiquicia con su pasaporte norteamericano recién sacado del horno y como no tuvo tiempo de entrenar en suelo estadounidense, mejor se cuidó.

“Recién llegué el día jueves, no tuve el mismo ritmo de los compañeros, entonces con el preparador físico tomamos la decisión de hacer algo para mantener el ritmo y este semana empezar bien con el equipo. Si tocaba íbamos a estar, pero apenas tenía un entrenamiento”, contó.

Roy tiene tres hijos, Nickolay que nació en suelo noruego, así como Mackay y Zoe que nacieron en Estados Unidos.