Andrés Mora.16 mayo

Marco Vargas tuvo una jornada de trabajo muy especial y que nunca olvidará pues pudo disfrutar, entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves, la fiesta que montaron los sancarleños por la obtención de su primer título en la primera división.

Vargas es guarda en el BCR de Ciudad Quesada que se ubica a un costado del parque de la localidad, donde se concentró una buena parte de la celebración, o sea, estaba como en palco.

Como entró a trabajar a las 10 de la noche, pudo tirarse la pachanga completa, eso sí, de larguito y sin descuidar ni un segundo su trabajo.

A lo lejos y sin descuidar su trabajo, así siguió Vargas el festejo montado por la afición sancarleña. José Cordero
A lo lejos y sin descuidar su trabajo, así siguió Vargas el festejo montado por la afición sancarleña. José Cordero

“Ya tengo más de 10 años de ser sancarleño, vivo en Florencia. Tengo poquito tiempo (trabajando para el banco), pero siempre he trabajado en horario nocturno en Ciudad Quesada, y esta ha sido una noche especial”, indicó el fiebre.

Aseguró que vio el partido y después llegó a su brete para ver todo el festejo en una de las noches más emocionantes de su vida.

“La gente de aquí es muy tranquila, disfrutan bastante lo que es la fiesta, es gente sana, y como hoy ha estado muy bonito, es para no olvidar”, señaló don Marco.

Vargas trabajó hace unos años con la seguridad del equipo sancarleño, desde que estaban en segunda división, y ahora, aunque está alejado del club, se siente feliz con el torneo conseguido por los muchachos de Luis Marín.

La fiesta en San Carlos terminó el jueves en la madrugada, pero promete seguir durante estos días. José Cordero
La fiesta en San Carlos terminó el jueves en la madrugada, pero promete seguir durante estos días. José Cordero

Vargas, de 32 años, es oriundo de Escazú y desde hace casi una década vive en la linda zona norte, donde ahora pueden rajar de que tienen al mejor equipo del país.