Andrés Mora.13 octubre

Joel Campbell no pasa su mejor momento deportivo, pero siempre que las cosas se ponen feas recuerda las mejengas que se pegaba en la calle del barrio Vizcaya, en San Rafael Abajo de Desamparados, donde tenía que ponerle bonito para derrotar a los vecinos que eran más grandes que él.

Mirada fija en el objetivo nacional, Catar 2022. Fotografía Carla Orozco Odio
Mirada fija en el objetivo nacional, Catar 2022. Fotografía Carla Orozco Odio

Hoy Joel está concentrado con la Tricolor en Estados Unidos para enfrentar este martes a Colombia en Nueva Jersey, por lo que este desamparadeño desea aprovechar la mejenga para mostrar su mejor cara y regresar con el ánimo al tope al Frosinone para pulsear sacarlo del puesto 19, entre 20 equipos que disputa el campeonato italiano. El asunto no es fácil, ya que en ocho jornadas no han triunfado, apenas tiene un empate y siete derrotas, con 21 goles recibidos y solo tres anotados.

“Yo trato de disfrutar el fútbol, el cual se parece a la vida, ya que uno va a pasar momentos arriba y otros abajo, así que uno tiene que aprender a crecer en cualquier situación”, señaló el futbolista.

“Hay que trabajar y salir adelante, tenemos que luchar para seguir en la primera división, el trabajo es así, hay que levantarse y luchar para llevar a la familia el sustento, toca luchar y amarrarse los pantalones”, agregó.

Joel está deseando poder chinear a su pequeño junto a bella Brianna. Para sus primeros días en Roma, Italia contó que su papá y su mamá lo acompañaron. Foto: Instagram
Joel está deseando poder chinear a su pequeño junto a bella Brianna. Para sus primeros días en Roma, Italia contó que su papá y su mamá lo acompañaron. Foto: Instagram

Campbell también tiene una gran motivación familiar para jugar, pues antes de unirse a la Tricolor nació su segundo hijo, Jayden.

“Estos son sacrificios que la gente no ve, lastimosamente he podido estar poco con mi esposa y mi hijo. No pude estar en el nacimiento de Brianna porque estaba en un partido, gracias a Dios en este sí pude estar”, comentó Joel, quien nos confesó que a sus 26 años no sabe si ya la fábrica está cerrada, ya que comentó que en esos casos “solo Dios sabe”.

No conoce nada de Matosas.

Joel conoció este jueves al nuevo seleccionador nacional, Gustavo Matosas, y comentó que nunca antes había tratado con él. Además, el delantero aseguró que está dispuesto a colaborar para sacar adelante este barco.

Dice Joel que es la segunda vez que le toca estar en puestos de descenso en el Viejo Continente. Facebook Frosinone
Dice Joel que es la segunda vez que le toca estar en puestos de descenso en el Viejo Continente. Facebook Frosinone

“Uno nada más tiene que hacer las cosas bien y darlo todo en la selección, esperar ilusionado un llamado de él, porque siempre cada jugador va a intentar dar lo mejor”, señaló.

“Es un nombramiento importante para el fútbol nacional, iniciamos un nuevo proceso, confiando que todas las cosas salgan bien para beneficio del país”, aseguró el tico que sueña con su tercer Mundial consecutivo en Catar 2022 después de ser parte de la Tricolor en Brasil 2014 y Rusia 2018.

Callejero y a mucha honra.

Joel creció a puro fútbol callejero y a mucha honra, por eso recuerda con mucho cariño aquellos años en San Rafa y los quiere revivir buscando al rey del fútbol callejero costarricense en la famosa "Batalla en Altamar (B.A.M.), que es un torneo de Fútbol 3.

Lléguele al torneo
Los jugadores tienen que tener entre 13 y 17 años y deben ser estudiantes activos de colegio. La inscripción está abierta desde el 1° de octubre hasta el 31 de octubre en: www.gatoradebam.com. La fase clasificatoria del torneo se jugará en cuatro fines de semana: 3 y 4 de noviembre, 10 y 11 de noviembre, 17 y 18 de noviembre, 1 y 2 de diciembre.

Campbell conforma el Team Magia y enfrentará al Team Garra que respalda el saprissista Christian Bolaños. La fase final del torneo se jugará en un barco estadio en alta mar, el cual saldrá del puerto de Caldera el lunes 17 de diciembre y regresará ese día al mismo lugar.

“Nosotros jugábamos en el barrio y dependiendo del número de jugadores se conformaban varios equipos o se jugaba un partido normal. Era con marcos hechos de piedras, pero había un amigo del barrio que tenía unos, pero los llevaba muy poco”, recordó Campbell.

Joel recuerda que por las condiciones había dos reglas básicas, que los goles se tenían que ver claramente y solo contaban si el tiro iba debajo de la cintura.

Joel cubre muy bien la bola, toques callejeros a nivel profesional y hasta mundialistas. / AFP PHOTO / Johannes EISELE /
Joel cubre muy bien la bola, toques callejeros a nivel profesional y hasta mundialistas. / AFP PHOTO / Johannes EISELE /

Por supuesto que alguno que otro vecino se ponía incómodo de ver a tanto chiquillo jugando en la calle, pero ellos siempre se las ingeniaban para tirarse la mejenga.

“Había una señora a la que no le gustaba que jugáramos ahí, intentábamos no golpearle el portón, pero no podíamos, así que llamaba a la policía, abría la puerta y salía con un machete esperando a que le cayera la bola para estallarla”, confesó.

Como es costumbre entre los mejengueros de barrio, los dos mejores siempre escogían a sus compañeros para armar cuadro y Joel era uno de los seleccionadores.

Todas esas anécdotas dejaron algo en el Campbell que vemos en los terrenos de juego, aquel que hace loco entre las defensas con el balón pegado al pie y que ha jugado en las principales ligas del mundo.

“Hay cosas que solo la calle puede enseñar, ciertas maneras de proteger el balón, yo siempre jugaba con gente más grande y entonces tenía que hacer varias cosas para meter el cuerpo y que no me botaran, uno se se hace más ratilla (mañoso)”, contó.