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Juan Carlos Rojas se puso nostálgico y reveló secretos de uno de los campeonatos más emotivos de Saprissa

Juan Carlos Rojas hizo un repaso íntimo y sincero del torneo que terminó con la estrella 33 de Saprissa, un campeonato recordado por muchas razones, incluida una muy triste

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El campeonato número 33 del Deportivo Saprissa no solo quedó grabado en la historia por su fútbol avasallador, sino también por la profunda carga emocional que acompañó al plantel durante aquel torneo.

Así lo recordó Juan Carlos Rojas, expresidente del club, en un extenso repaso que compartió en redes sociales sobre uno de los títulos más especiales de su gestión.

Rojas aseguró que fue un torneo “redondo, casi perfecto”, en el que el equipo dominó de principio a fin y cerró con uno de los goles más memorables que se recuerdan en una final del fútbol costarricense. A diferencia de otros campeonatos anteriores, como la estrella 31 y la 32, Saprissa no sufrió dentro del terreno de juego, aunque sí lo hizo —y mucho— fuera de la cancha.

Juan Carlos Rojas, presidente de Saprissa, habla de su salida del club. Instagram Juan Carlos Rojas.
Juan Carlos Rojas está haciendo en su X un repaso por los títulos que ganó con Saprissa. (Instagram Juan Carlos Rojas. /Instagram Juan Carlos Rojas.)

El exdirigente destacó que aquel plantel era un verdadero “equipazo”, con figuras como David Guzmán, Joseph Mora, Francisco Calvo y Adolfo Machado, quienes firmaron un gran torneo antes de dar el salto a la MLS. Precisamente esas salidas, recordó, complicaron los campeonatos posteriores de 2017, uno de los pocos años calendario de su gestión sin título nacional tras la estrella 30.

Ese certamen también fue histórico por el formato. Fue el primer torneo que se disputó con Gran Final y cuadrangular, un sistema aprobado con la intención de premiar la regularidad y la consistencia a lo largo del campeonato.

Saprissa cumplió con ambos objetivos: ganó la fase regular, asegurando la Gran Final, y también se dejó la fase dos en la última jornada de la cuadrangular, que en la práctica se vivió como una final anticipada. Ahí quedó sellada la estrella 33.

Pero Rojas reveló un detalle poco conocido: no estuvo en el estadio para alzar la copa. Las inundaciones y los efectos del huracán Otto atrasaron el calendario y coincidieron con un viaje familiar que ya tenía programado.

El expresidente vio el partido desde un hotel, en una computadora, con una botella de espumante lista para celebrar. Fue, según sus palabras, una mezcla extraña de alegría inmensa por el título y tristeza por no estar en la Cueva junto al equipo y la afición.

El defensor Gabriel Badilla falleció hace 8 años. Foto tomada de X.
El homenaje a Gabriel Badilla marcó para siempre el camino hacia la estrella 33.

El torneo quedó marcado para siempre por una tragedia. El 20 de noviembre, día de clásico en el Morera Soto, Rojas recibió la noticia que sacudió al club: el fallecimiento de Gabriel Badilla.

Con la colaboración del entonces presidente de Alajuelense, Raúl Pinto, el clásico fue pospuesto. Saprissa abrió las puertas de la Cueva para un velorio público que permitió despedir al Gladiador en casa. Rojas confesó que había desarrollado una relación muy cercana con Badilla, quien ya trabajaba en el área administrativa del club y se preparaba para nuevos retos fuera de la cancha.

Tres días después, el 23 de noviembre, se le rindió un homenaje eterno: su camiseta número 16 fue elevada a lo más alto de la gradería del estadio Ricardo Saprissa. Para el expresidente, era imposible que ese equipo perdiera ese día.

El triunfo de aquel clásico encaminó definitivamente al equipo hacia el título. El plantel le juró esa estrella a Gabriel.

En la final, Saprissa pasó por encima de Herediano. El gol tempranero de Fabricio Ronchetti abrió el camino, pero el momento cumbre llegó con una obra de arte colectiva: más de 20 pases, una secuencia de “oles” y un remate magistral de Marvin Angulo, con poco ángulo y una curva perfecta, imposible para el portero Esteban Moreira.

Rojas contó que Angulo le regaló la camiseta que usó ese día, la cual conserva enmarcada en su oficina con una dedicatoria especial.

Las camisetas de campeón resumieron todo el sentir del club: “Esta estrella va directo al cielo.”

La copa 33 fue el segundo título nacional de Carlos Watson al mando del Saprissa y uno de los campeonatos más contundentes en la historia reciente del club.

“Le cumplimos al Gladiador”, concluyó Rojas. Esa estrella, como prometieron, quedó para siempre en lo más alto.

Hillary Chinchilla Marín

Hillary Chinchilla Marín

Periodista de Teleguía con experiencia en diversas áreas de la comunicación. Cuenta con una Licenciatura en Periodismo deportivo y un bachillerato en Periodismo de la Universidad Federada San Judas Tadeo. Sumando experiencia profesional desde el 2016.

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