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Judoca Ian Ignacio Sancho competirá en una tierra que se conoce al dedillo

El deportista de 28 años estudia en Japón desde el 2017, por lo que no le asustan las condiciones del país asiático

El judoca Ian Ignacio Sancho alistó sus maletas, en el 2017, para iniciar sus estudios en educación física en la Universidad de Tokai, en Japón.

Esa experiencia de estudiar en suelo asiático le permite tener claro con qué se va a topar en los Juegos Olímpicos de Tokio que se inauguran este viernes.

Sancho, de 28 años y judoca en la categoría de los -66 kilogramos, comentó que conoce bien las condiciones del clima en ese país, sabe cómo reaccionará su cuerpo en esa parte del planeta y, además, está familiarizado con el idioma.

“Aún no sabemos con quién voy a pelear, pero conozco a todos los participantes, porque me enfrenté con algunos de ellos antes de las olimpiadas”, comentó.

La primera eliminatoria del deportista judo será este sábado, a las 8 p.m. hora tica.

“Los Juegos Olímpicos son un evento grande, en donde hay mucha presión. Mi meta es que esto no me afecte, poder luchar con la cabeza serena, seguir demostrando mi máximo potencial, porque si logro pelear en esas condiciones tengo posibilidades de ganar varios de los combates y aspirar a una medalla”, destacó.

De tal palo...

Para Sancho, el judo es una actividad muy familiar ya que sus papás, Andrés Sancho y Gioconda Chinchilla, fueron judocas y se conocieron en el club de la UCR.

Su papá representó a Costa Rica en las Olimpiadas de Atlanta 1996, pero Ian Ignacio asegura que el currículum de su papá no lo presiona a la hora de competir.

“Desde que tengo uso de razón empecé a practicar judo. Cuando era niño, lo que más disfrutaba eran los espacios en donde practicábamos, porque uno jugaba al gato y al ratón, entrenábamos con una espuma y sentía que era un juego.

“Cuando comencé a crecer, me empecé a poner metas a nivel deportivo y me llamaba la atención destacar. A través del judo trato de crecer y demostrar mi mejor versión”, afirmó.

Para participar en Tokio, contó con la ayuda de su papá Andrés y de su hermano Julián, quienes se dedicaron a entrenarlo.

“El judo es un deporte individual, pero se necesita una pareja para competir, entonces con esto de la pandemia nos cuidamos mucho, tuvimos que adaptarnos a los cambios, pero hemos podido sacar la tarea.

“En cuanto a la preparación, conforme nos acercamos a los juegos, el entrenamiento era más intenso, enfocado también en la preparación psicológica y ahora lo importante es estar tranquilo y sereno”, manifestó.

Yenci Aguilar Arroyo

Periodista egresada de la Universidad Latina. Escribe sobre temas nacionales. Tiene experiencia en comunicación estratégica y organizacional.