Ricardo Silesky, Sergio Alvarado.26 marzo

El llamado juicio del siglo, que se “jugó” en el I Circuito Judicial de San José, terminó en “empate” ya que los exfederativos Adrián Gutiérrez y Juan Carlos Román fueron absueltos penalmente por la acusación de difamación interpuesta por los jugadores Keylor Navas, Bryan Ruiz y Celso Borges.

Sin embargo, fueron condenados civilmente, por lo que deberán pagarle tres millones de colones a cada jugador. O sea, Gutiérrez y Román deberán soltar 9 millones de colones cada uno.

Cabe recordar que los seleccionados nacionales demandaron a los exfederativos porque, en unas declaraciones a la prensa, aseguraron que los jugadores estaban dispuestos a dejarse perder partidos para que Jorge Luis Pinto no siguiera al frente de la Sele después del Mundial de Brasil 2014.

Exfederativos son absueltos por delito de difamación, pero condenados civilmente.

La decisión fue dada a conocer este viernes a las 3:10 de la tarde, por el tribunal compuesto por los jueces Raymond Porter, Byanka Wiciak Chavarría y Laura Chaves Lavagni.

Los jueces, antes de dar la decisión, explicaron que se leería el por tanto, o sea, la decisión del tribunal. El 9 de abril será la lectura de la sentencia integral.

“Este tribunal por unanimidad resuelve: se absuelve de toda pena y responsabilidad a los señores Juan Carlos Román y Adrián Gutiérrez por los delitos de difamación en perjuicio de Keylor Navas, Celso Borges y Bryan Ruiz, que se les venían atribuyendo por existir un error de prohibición indirecto.

“En cuanto a la acción civil resarcitoria, por unanimidad se declara con lugar la demanda formulada a favor de los demandantes, se condena civilmente a los acusados”, dijo la jueza Laura Chaves, quien luego explicó que el pago sería de tres “melones”, y no de ¢35 millones, como pidieron los jugadores.

El que sí perdió en este juicio fue el expresidente de la Fedefútbol Eduardo Li, a quien se le abrirá un proceso penal por falso testimonio y a quien los jueces dejaron en mal con sus declaraciones.

¿Por qué absueltos y condenados?

La jueza Byanka Wiciak explicó primero el por qué los absolvieron penalmente.

“Ustedes no estaban autorizados a dar estas declaraciones, pero ustedes creían que sí lo estaban. Don Eduardo Li los induce a este error, ustedes creían que sí era cierto, le creyeron al presidente (de la Federación), ustedes pensaban que lo que Eduado Li les dijo era cierto. No tenían por qué dudar de lo que les dijo el presidente por su cargo y reputación”, explicó.

Dicho en sencillo, los absuelven de la demanda penal porque los dos exfederativos creyeron estar diciendo una verdad, pues para ellos era algo que sí había sucedido, ya que se los dijo alguien en quien confiaban.

Pero los condenan en lo civil porque hicieron un daño a la reputación de terceros diciendo cosas que resultaron no ser ciertas y que no les constaban.

Aunque la mejenga podría considerarse que quedó empatada, los acusados al tener un fallo a favor y otro en contra, para los abogados de los jugadores es claro que ellos ganaron el asunto.

“Se cumplió en su totalidad nuestro objetivo que era reivindicar la honra, el prestigio y hombría de bien de nuestros clientes, ellos son héroes para muchos, ejemplos para la niñez y enhorabuena que se ha hecho este pronunciamiento algo que nosotros siempre tuvimos claro, hubo una sombra de duda, pero se demostró totalmente que no era así.

“Nosotros no veníamos en búsqueda de castigos o sanción contra nadie, sino en busca de reivindicación y eso se logró totalmente, por lo que nos vamos muy satisfechos”, comentó Federico Torrealba, representante legal de los jugadores.

Para Gianna Cersósimo el motivo por el cual se absuelve en lo penal a Gutiérrez y Román no tiene nada que ver con que lo que dijeron sobre sus clientes haya sido verdad.

“Todos los argumentos que nosotros expusimos tanto en la querella como en la acción civil se reconocen, nos da la satisfacción que se hizo justicia y lo correcto”, dijo.

Li cuestionado

El juez Raymond Porter explicó el por qué tomaron la decisión y cuestionó fuertemente el testimonio brindado por el “Chino” Li. Esto es parte de lo que dijo:

“El evidenciar que se llevaban mal con el entrenador es muy diferente a que se iban a dejar perder partidos, una cosa es estar inconforme y otra amenazar con perder partidos de manera deliberada”.

“Eduardo Li mintió en temas medulares, que incluso él introdujo en este debate, él exonera a algunos (Ruiz y Celso), pero castiga a uno (Keylor) al decir cosas que no son ciertas”.

“Lo más relevante que desmiente a Eduardo Li es la cláusula de los tres partidos que le atribuyó a Keylor Navas, una cosa son los borradores que se presentan y otra cosa es el contrato que se firma. Él mismo fue el que determinó que se eliminara del contrato y acá vino a afirmar otra cosa”.

“La cláusula no existía, le atribuyó haber amenazado con la cláusula inexistente, el tribunal se pregunta ¿por qué Eduardo Li se atrevió a decir eso en el juicio?”.

“Esta situación (que Li le dijera a otros federativos que los jugadores perderían partidos) buscaba dar una excusa para responsabilizar a los jugadores de no querer renovar a Pinto”.

Sobre la consideración de los jueces, José Luis Campos, uno de los representantes de Gutiérrez y Román, analizará apelar la parte civil que condenó a sus clientes.

“Se demostró que no mintieron ni cometieron ningún delito por más que se quiso venir a decir aquí que sí y los fundamentos de esta condena civil serán oportunamente analizados y es posible que tengamos que plantear una apelación contra este fallo en lo civil que no procedía de manera alguna”

“Es un fallo salomónico, porque la principal argumentación es contra una persona que no era imputada ni parte de este proceso, era evidente que en lo penal no procedía y dieron algo en lo civil para permitir un balance. Había muchos personas mediáticas de por medio y la misma Federación”, dijo por su parte Róger Guevara, el otro abogado de los demandados.

El miércoles, el juez Raymond Porter recibió y leyó el contrato de Jorge Luis Pinto. Fotografía: Fanny Tayver
El miércoles, el juez Raymond Porter recibió y leyó el contrato de Jorge Luis Pinto. Fotografía: Fanny Tayver