Un Nissan Silvia S13, del año 1987, que pertenece a Johnny Segura Guillén, el famoso Cuco, es un especialista en darle diversión a la gente.
Los niños, los adultos mayores, en realidad, gente de toda las edades, se acercan en cada actividad al hermoso auto para pedir fotos o que lo monten. Cuco dice que al menos 20 personas por salida le piden eso.
El carro está modificado para hacer drift, una especialidad del automovilismo donde la intención es que el auto derrape y haga giros.
El chuzo es utilizado para competir en esa modalidad, pero también va a actividades de beneficencia, en favor de algún Comité Cantonal de Deportes, alguna delegación de la Fuerza Pública o personas que requieren ayuda.
La imponente presencia del carro no pasa desapercibida y siempre es buscado por los más fiebres para hacerse fotos. Cuco nos contó dos anécdotas que ha pasado con el carro. Ambas en Pérez Zeledón, en actividades benéficas.
“Una vez me tocó cumplirle el sueño a una adulta mayor. Resulta que tuvo un accidente grande, donde incluso el marido falleció y prometió nunca más subirse a un carro.
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“Pero se me acercó cuando terminó la actividad, me contó la historia y dijo que quería sentir la sensación de estar en un auto así, que se veía que yo lo hacía con mucha gracia, como que se sentía rico y le dije: ‘Si usted se anima a subirse yo le doy una vuelta’. No le tuve que decir más. Vieras esa señora, quedó muy contenta”.
La otra historia es con un joven de Pérez Zeledón que andaba en malos pasos. “Seguro era una persona que había tomado malas decisiones porque la gente lo discriminaba. Yo observé al muchacho que estaba viendo por un hueco hacia adentro, hacia la actividad, y me acerqué a él. La gente me decía que no, porque andaba haciendo daño y le dije: ‘¿Qué está haciendo?’”.
El joven le contestó que quería ver la actividad, pero que no tenía plata. “Le dije: ‘Si me promete que no va a hacer daño a nadie, usted entra conmigo’. Y así fue. Y creo que cambió para siempre porque lo he visto en otras ocasiones allí en Pérez Zeledón y va donde mí y me dice: ‘Ya compré la entrada’”.
A Cuco le han ofrecido hasta seis millones de colones por el chuzo, pero no está dispuesto a venderlo.
Él lo compró hace siete años y no pudo decir la razón por la cual se hizo de él, porque ni siquiera le gustaba. Sin embargo, cuando empezó a estudiar un poco más sobre el drift, se dio cuenta que la plataforma de esos carros son ideales para lo que él hacía.
Algunas de las modificaciones que tiene son: motor CA18DET turbo japonés, tracción trasera bloqueada al cien por ciento, inclinación en las llantas delanteras, freno de mano hidráulico, todas son mejoras para hacer drift.
El carro no sale más que a esas actividades pues para mandados o paseos tiene otro auto.
El carro está en El Tejar de El Guarco.




