Sergio Alvarado.12 julio
Don Leonardo Vargas tiene el mismo sueño de todos los cartagineses, ver a su equipo campeón. Foto: Rafael Pacheco
Don Leonardo Vargas tiene el mismo sueño de todos los cartagineses, ver a su equipo campeón. Foto: Rafael Pacheco

En Cartaginés ha llegado mucha gente que ha señalado los problemas del club, sus deudas, la falta de una planilla competitiva y otros lastres que los han frenado en todos estos años, pero a la hora de poner el huevo y tomar acciones concretas, no dan el paso... hasta que llegó Leonardo Vargas.

Para don Leo, actual presidente y principal accionista del club, sus ocupaciones ciertamente van mucho más allá que el buscar la manera de mantener a jugadores como Marcel Hernández.

Cuando llegó se propuso bajar la deuda de $4,5 millones (más de 2.600 millones) que se encontró cuando asumió su puesto hace poco más de un año, acompañado de otros empresarios brumosos que se suponía le echarían el hombro, pero que poco a poco lo fueron dejando solo, hasta convertir al Cartaginés casi en una empresa familiar.

De la mano de su hijo Leonardo, actual gerente deportivo y principal gestor del buen mercado de fichajes brumoso, este empresario inmobiliario y arquitecto lucha con uñas y dientes para llevar a los blanquiazules a una “nueva normalidad”, una sin deudas gigantes ni apuros económicos.

“Los gastos para sacar a Cartago adelante en este tiempo han corrido a cargo de nuestra familia, la deuda grande de $4,5 millones la asumimos nosotros. Este equipo ahora se maneja diferente, yo tomo las decisiones casi de manera unilateral junto a mi familia. Porque solo nosotros vemos por el equipo”

-¿Usted invierte de su propio capital en el club?

Sí, ha sido un tema muy complicado, pero lo hemos ido sacando adelante, la deuda total, todos los pasivos y lo que hay que cancelar es una lucha que ahí la llevamos, la hemos bajado bastante, hemos llegado a convenios, arreglos y otras cosas para tratar de salir de esta situación.

En Costa Rica hay tres equipos que económicamente están en una posición mejor que la nuestra, vamos a hacer la lucha poco a poco cuando vayamos saliendo de esto, Cartago va a volver a ser el equipo competitivo que fue muchos años, ese es mi pensamiento.

“¿Qué me alcance?” Vamos a ver, pero ese es mi deseo, en los tres torneos que he estado al frente creo que lo he logrado poquito a poco y este torneo voy por un poquito más. Vamos a ir por el título, uno siempre tiene que ponerse la meta más alta, ya el torneo dirá si tienes la fuerza para lograrlo.

Leonardo Vargas quiere recuperar las finanzas del Cartaginés y tenerlas sanas para que las futuras generaciones como su nieto, disfruten de otra en el club. Foto: Rafael Pacheco
Leonardo Vargas quiere recuperar las finanzas del Cartaginés y tenerlas sanas para que las futuras generaciones como su nieto, disfruten de otra en el club. Foto: Rafael Pacheco

-¿Su apuesta es por el título, entonces?

Es que la meta de Cartaginés es ser campeón, tenemos que aspirar a eso, este año creo que reforzamos bien el equipo para ir por ese objetivo de acuerdo a nuestras posibilidades económicas, es una lucha que vamos a dar con otros equipos que tienen el mismo pensamiento y meterse en ese grupo.

-¿Vender a jugadores importantes como Marcel va en contra de ese objetivo?

Es que yo no llegué al Cartaginés para hacer dinero, de eso no hay posibilidad, si hubiera querido hacer dinero no me vengo para acá sino que sigo en mis cosas y lo que venía haciendo, yo tengo mi platita en mi cuenta y la he hecho por otro lado.

Yo llegué acá porque soy aficionado y he amado a este club toda la vida, soy de los de verdad, no los que lo deja cuando no va bien, soy de los que lo acompaña siempre en el estadio.

Mi idea es ayudarle a la provincia y al equipo a volver al lugar que merece, necesitamos ser campeones, ya han pasado demasiados años, pero tampoco nos podemos tirar al barranco que caímos y por el que casi desaparece el club, cada vez nos vamos a acercar más a eso con disciplina y trabajo.

-¿La deuda es una de las principales limitantes del club?

Claro, hay gente que dice que por qué otros equipos lograron ser campeones más rápido, pero no tenían una deuda de $4,5 millones, usted calcule que yo hubiera llegado acá sin esa deuda, ¿qué equipo podría tener Cartago? Podríamos estar compitiendo de verdad con los equipos más grandes del país, todavía no nos alcanza para eso, pero que tengo la meta, la tengo.

Para competirle a equipos como el Saprissa, el plan brumoso irá paso a paso pero con buena letra. Foto: Rafael Pacheco
Para competirle a equipos como el Saprissa, el plan brumoso irá paso a paso pero con buena letra. Foto: Rafael Pacheco

-¿En sus proyecciones para cuando esa deuda estaría cancelada?

Yo soy arquitecto, por lo que soy una persona que planifico mucho las cosas, cuando llegué lo primero que hice fue proyectar cuando podía salir de esta deuda, más cuando me quedé solo acá.

Planifiqué que para finales del 2021 Cartago saldría de todas las deudas menores, que no son el fideicomiso, y me daba dos años más al 2023 para desaparecer la deuda por completo. En ese punto Cartaginés es mío o ahora me deben ese dinero a mí por decirlo de otra forma.

Al pasar esta situación del covid, le di un poco de vueltas al tema y la afectación que estoy teniendo por la pandemia y probablemente me llevará seis o doce meses más de lo planificado. No tener taquillas importantes el torneo pasado es algo que nos perjudicó bastante, no sacar réditos económicos por la clasificación a semifinales.

Si Dios me presta la vida y me da la capacidad financiera y mental, para finales de 2024 ya habremos logrado salir de esta situación, allí ya podremos competir de otra manera.