Con apenas 19 años, Luis José Marín Jiménez, conocido en el mundo del automovilismo como “Luisjo”, ya puede presumir un logro grande: coronarse campeón nacional 2025 en la categoría GT3 Spec siendo piloto, confirmando que su pasión por los motores, heredada desde la infancia, hoy lo tiene como una de las jóvenes promesas del deporte motor costarricense.
Marín comenzó en el mundo de los motores a los 16 años y para conseguir sus metas recurrió a una joya japonesa, que fue preparada para darlo todo en la pista: un Acura Integra DC2 1998, llamado “La Pantera”, un auto que fue restaurado en Costa Rica y que a partir de este 2026 tendrá un uso diferente.
Luisjo heredó el amor por los motores gracias a su padre, don Luis Gilberto Marín, y aunque su progenitor no pudo dedicarse al automovilismo, ha apoyado a su muchacho, para que haga realidad su sueño.
LEA MÁS: Joven de 21 años soñaba con tener un Toyota Tercel y no va a creer donde lo encontró
Si quiere que su carro, al que tanto chinea y quiere, salga en La Teja, solo tiene que mandarnos un correo a redaccion@lateja.cr
“Recuerdo que cuando era un niño me encantaba jugar carritos, imaginándome carreras, y siempre tuve el sueño de ser corredor.
“Este carro era propiedad de Daniel Molina y él creó todas las bases del auto, lo hizo al detalle, cuenta con una computadora especial para carreras y pasó por un proceso de restauración de cuatro años, para usarlo. Lo tuvimos en competencia por año y medio y en ese tiempo corrió tres campeonatos nacionales”, afirmó el joven.
LEA MÁS: El Chuzo “Transformer” que nació de dos carros está listo para batir barro
Entre alegría y nostalgia
Luis comenzó a competir a los 16 años. En el 2024 se coronó subcampeón nacional del campeonato de automovilismo y el año pasado consiguió el título nacional.
“El resto de las piezas se colocaron acá y es un carro que se adaptó muy bien para competir. La suspensión tiene tres vías con depósitos de hidrógeno separados por cada llanta y una de ellas es una suspensión MCS, de las más recomendadas para el automovilismo.
“El motor es un Swap K20, que nos entrega 220 caballos de fuerza; es un carro muy alivianado, su motor pesa 2.300 libras, el frente y la tapa son de fibra de vidrio y tiene un sistema de frenada que lo usan los carros exóticos para tener una mejor resistencia. Es un auto preparado para lo que son circuitos y es muy cómodo", comentó.
LEA MÁS: Pasión por su Lincoln 1978 se consolidó un Día de los Enamorados
La vida útil de “La Pantera” en competencias ya pasó y este chuzo, de origen asiático, tendrá un mejor uso, para que los amantes de la adrenalina puedan disfrutar de él.
Según confirmó Luis, quien estudia ingeniería industrial, el objetivo es tenerlo para exhibiciones.
“Podríamos usarlo para la primera fecha del campeonato nacional de automovilismo, que será en febrero, pero el plan es comenzar la competencia con otro vehículo nuevo.
“Me da nostalgia no volver a usarlo y por eso tomamos la decisión de no venderlo, porque gracias a él he logrado muchas cosas en mi carrera y queremos que los amantes de los motores puedan observarlo en diferentes muestras y que también sirva para que otras personas puedan usarlo y sumar experiencias”, afirmó.
LEA MÁS: (Video) Chuzo les llegó a la casa un Día de la Madre
Si todo sale sobre ruedas, el plan de Marín es contar con un Lamborghini Huracán Super Trofeo para sus próximas competencias.
“Estamos haciendo los trámites para que a mediados de año podamos contar con un nuevo carro. Estaríamos usándolo para el campeonato nacional y para Las 3 horas de Costa Rica”, destacó.
