En su partido de despedida, el delantero Jonathan McDonald tuvo en la grada a una invitada de lujo: su madre, doña Ana Porras.
La señora se hizo acompañar por familiares y amigos del aún jugador de San Carlos para ver muy de cerca el último partido de su muchacho.
Minutos antes del juego contra Alajuelense, Doña Ana conversó con La Teja y aunque dijo estar muy tranquila, las emociones se apoderaron de ella cuando vio a su hijo salir a calentar.
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En ese momento, su principal aficionada se llevó las manos a la cabeza y derramó algunas lágrimas, mientras veía a su hijo instantes previos a su retiro del fútbol profesional.
“Me siento muy tranquila, pensé que iba a estar más emocionada. Vamos a esperar que transcurran los minutos a ver cómo sigo, porque son tantas anécdotas, momentos, vivencias, logros, momentos oscuros que hemos vivido con él; hemos tenido que estar acuerpándolo, fortaleciéndolo, dándole su espacio”, nos dijo antes de ver a Mc saltar a la grama de la Catedral rojinegra.
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Emociones a flor de piel
La orgullosa mamá reveló que el viernes pasado fue la última vez que habló con su hijo para darle espacio.
“No hemos hablado hoy (domingo), hablé con él el viernes, pero cosas meramente de familia, nada de deporte.
“Hace unos días, nos informó que iba a tomar la decisión; estaba tranquilo, consciente de todo lo que había logrado y nosotros le dijimos que estaba bien, si ya es el tiempo, bienvenido sea y lo seguimos apoyando”, añadió.
Doña Ana se permitió recordar algunos momentos de la vida del jugador y contó que más de una vez cuestionaba por qué debía madrugar un sábado para ir a entrenar o jugar.
“Jonathan es un poco dormilón, para él era un tormento el hecho de levantarlo a las 7 a.m. un sábado para ir a entrenar, o a un partido. Era la lucha de ‘acuéstese temprano’ y él me decía ‘mami, otra vez, por qué tengo que ir a entrenar’, y yo le respondía que eso era lo que él había decidido y que el día de mañana eso le iba a generar muchas cosas y al día de hoy lo está viendo y viviéndolo”, comentó.
¿Cuánto sufre la mamá de un futbolista?
“Se sufre feo; realmente, hay que pedirle mucha fortaleza a Dios, porque ver a la gente que muchas veces juzga a la persona, y no sabe lo que está dentro de él.
“Cuando se dio lo del famoso taco (que le lanzó a Andrés Imperiale, en una final ante Saprissa), en ese tiempo vivíamos frente a una calle principal y la gente pasaba a altas horas de la noche gritando improperios.
“La gente pensaba que él vivía ahí, pero éramos nosotros, escuchamos muchas madreadas, me mencionaban muchas veces. Pero uno tiene que madurar, porque si no, se puede frustrar y esa frustración puede provocar que él tome la decisión de dejar su carrera, por ejemplo”, destacó.



