Marcel Hernández acaparó los reflectores en la gala de los Premios Unafut, celebrada el lunes por la noche, pero la mayor alegría no estuvo sobre el escenario, sino a pocos metros de él: la presencia de su padre, don Modesto Hernández, a quien no veía desde hacía seis años.
El delantero del Club Sport Herediano fue el futbolista más premiado; obtuvo cinco galardones; además conformó el once ideal de la temporada 2025-2026 y, para su fortuna, su papá pudo acompañarlo en el evento en el que más premios ha recibido desde que llegó a Costa Rica a mediados de 2018.
Durante la gala, el rostro del atacante cubano lo decía todo: su mirada tenía un brillo muy especial y cuando subió al escenario del Auditorio Nacional a retirar el premio como Mejor Extranjero del Apertura 2025 habló de su progenitor, confesando que estaba viviendo un sueño al tenerlo por primera vez en suelo tico.
Al finalizar la premiación, La Teja conversó con don Modesto, quien estuvo en todo momento apoyando a su muchacho y ayudándolo a sostener la importante cantidad de reconocimientos que recibió el jugador.
Apoyo que vale más que un gol
Don Modesto llegó a Costa Rica hace más de un mes y aseguró que disfrutó en primera fila la obtención del título 32 del Team.
El señor confesó que la última vez que vio a su muchacho fue en su natal Cuba, mientras Marcel estaba con la selección nacional de su país.
El mago del balón. En el último año, Marcel Hernández marcó 20 goles (8 del Apertura 2025 y 12 del Clausura 2026).
“Ha sido un tiempo muy bonito y de mucha alegría, porque hace muchos años que no lo veía. Para mí ha sido una satisfacción verlo jugar y presenciar los logros que ha tenido aquí en Costa Rica.
“El reencuentro fue muy especial. Estamos disfrutando de estar juntos de nuevo y apoyándolo en todos los logros que ha tenido Marcel, desde que llegó acá: ocho años de logros, en los que, lamentablemente, no hemos podido acompañarle.
“Hoy cuenta con la satisfacción de tener cerca a su papá y a uno de sus hermanos (Modesto Marcel) y deseamos que pronto se una su madre y su hermano mayor (Modesto)”, comentó.
El orgulloso papá reveló que el ver a su hijo levantar un título vale más que cualquier gol.
“Fue grandioso y me impresionó mucho la victoria; algo que nunca había visto. Verlo anotar ese segundo gol de la victoria me llenó de regocijo y me emocioné por el equipo, porque Marcel está en un gran club.
“Él está muy contento y yo lo acompaño en esa alegría, que es lo más importante para nosotros y para la familia”, aseguró.
Don Modesto también habló del crecimiento de Hernández fuera de la cancha, ya que en la actualidad Marcel tiene varios negocios, entre ellos, su marca de ropa deportiva, un gimnasio y un restaurante. Además, no reparó en calificar la personalidad de su hijo.
“Ha tenido un desarrollo vertiginoso, no solamente en el deporte, sino también como emprendedor y empresario, y disfrutamos apoyarlo en sus negocios, para que continúe triunfando.
“Me siento muy orgulloso de él, y toda la familia también lo está. Marcel es un muchacho aguerrido, no le gusta perder ni una partida de dominó y desde chiquito ha sido así. No le gusta perder, tiene una voluntad a toda prueba y esa es la esencia de mi hijo”, manifestó.
Más que emocionado
Marcel también habló de su papá y se mostró muy emocionado por la gran compañía que tuvo en una de las noches más importantes de su vida.
El cubano se llevó los premios a Mejor Extranjero del Apertura 2025 y del Clausura 2026; fue reconocido como el Goleador del Apertura 2025 y Clausura 2026. Además, fue el Mejor Jugador del Clausura 2026.
“Da la casualidad de que es la gala en la que obtuve más premios y sé que mi papá lo está disfrutando. Me quedan familiares por venir, para que puedan ver estas poquitas cosas que he logrado en este gran país.
“Sé que él está feliz, yo lo estoy, y mi familia está feliz por los logros que he obtenido a lo largo de la carrera”, afirmó.
Hernández dijo que no veía a su hermano Modesto Marcel desde hace 13 años, cuando era niño, y que ahora trata de aprovechar el tiempo al máximo.
“Tenía ocho años sin verlo, lo dejé cuando era un niño, tenía ocho años y ahora tiene 21, tenemos muchísimo por conocer y saber de él.
“A cada rato le pregunto a la mamá cómo ha sido, estoy sumamente contento por tenerlo conmigo; él no pudo venir a la gala, pero está disfrutando conmigo este momento”, aseguró.



