Marcel Hernández no sabe jugar PlayStation, no es amigo de trasnochar solo porque sí, ni tampoco de estar mucho tiempo en la cama. En una industria donde a los futbolistas les sobra el tiempo, a los días del cubano más bien les faltan horas.
Al goleador del Herediano la mayoría de la gente lo conoce por ser una de las estrellas del fútbol de Costa Rica, un hombre que en ocho años cada vez bota más récords, pero pocos están conscientes de qué sucede con él afuera de la cancha.
Hernández pasa bastante rato en su télefono, pero no en una red social viendo videos o haciendo scroll, sino monitoreando y coordinando qué pasa en cada uno de los seis negocios que tiene en Costa Rica, una labor que se le lleva bastante tiempo.
Por ahora, Marcel está de “vacaciones de fútbol”, luego de terminar el torneo se ha dado un tiempo para desconectarse, lujo que afirma no puede darse con sus otros trabajos, como el bar restaurante Nine Gastro Bar, en San Joaquín de Flores, en el que nos atendió.
Sus amigos y personas cercanas constantemente le dicen que se relaje un poquito, que se de más tiempo para disfrutar, pero su personalidad no le deja darse muchos descansos.
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La Teja se sentó a hablar con el astro florense mucho más allá de lo que muchos conocen, sino sobre esa otra faceta, la del empresario que brinda empleo directo a unas 50 personas y que es consciente que, a este punto, muchas familias dependen de ese trabajito.
“Solo en el club son más de 20 y luego se reparten en las otras empresas. Es algo bonito, pero que también lleva una responsabilidad importante, algo diferente a nivel personal y también estratégico, porque muchas familias dependen de estos esfuerzos”.
- ¿Cuántas empresas tiene en total?
Tengo una tienda de ropa; tengo la repuestera que próximamente voy a abrir una oficina nueva acá en Heredia; tengo lo que es el gimnasio que próximamente quiero convertirlo más en una especie de club, hacer otras áreas, quiero tener un área de pilates. Tengo lo que es el tema del club de fútbol (FC Lankaster en Linafa); también tengo los talleres que confeccionan ropa y el bar restaurante que fue el último que puse.
- Suelen decir que los futbolistas tienen mucho tiempo libre, ¿pero con todo esto pareciera que a los días de Marcel les faltan horas entonces?
Sí, bueno, normalmente dependiendo de la etapa en la que esté teniendo el juego o la competición, normalmente puedo dormirme sobre las 11, 11 y 20.
A veces me puede dar un poquito más tarde porque a lo mejor necesito rellenar algunas cotizaciones para el otro día. Dependiendo de, a veces también me pongo aquí en el bar y demás, pero bueno, yo creo que es un bonito reto, también un sacrificio bonito entendiendo la edad que tengo, que creo que soy joven (36 años). ¿Cuándo vas a trabajar si no es ahora?
Me lo decían antes en un evento que tuvimos aquí en el bar con la peña del Arsenal (inglés): ‘Nos parece increíble que nos atiendas vos y nosotros normalmente vamos al estadio a verte a ti. Y hoy te toca atendernos a nosotros de manera muy tranquila, muy humilde’. Y es parte de todo eso.
¿Trabaja desde el ejemplo, entonces, porque a pesar de todo, usted está al frente atendiendo como una persona más, no solo delega?
Yo creo que hay una diferencia grande entre el jefe y el líder. No me gusta que me llamen jefe, me considero más un líder y así es en general, yo creo que el ejemplo es uno. Nunca me van a ver decirle a alguien: ‘Agarra, marca o haz esto’. Voy, lo hago yo y la gente a raíz de eso se suma.
No suelo dar órdenes, suelo pedir favores, aún cuando eres mi trabajador, sobre esa línea vivo mi vida, sobre la línea de la ayuda mutua, de la comprensión, del compromiso más que todo de mis trabajadores. Sobre eso me baso, son seres humanos igual que yo, tienen el mismo derecho que tengo yo. Entonces trato de que siempre ellos entiendan que tenemos un mismo estatus, somos iguales todos.
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- ¿Cuando usted llegó a Costa Rica lo hizo siempre con esta mentalidad o conforme fue ganando dinero y le fue bien se dio cuenta que podía hacer buenos negocios?
Yo creo que uno en la vida tiene que siempre intentar crecer, siempre, siempre hay algo más por hacer, siempre hay algo más para dar. Y una de las cosas que siempre me ha gustado ha sido como el tema del negocio como tal.
Obivamente en Cuba hay muchas situaciones que no te dejan hacerlo, aquí tienes la posibilidad de que todo sea bien, que todo sea legal y, sobre todas las cosas, pues le vas devolviendo un poquito al país de todo lo que te ha dado, ha sido mucho para mí, ha sido mucho, es algo inimaginable.
Hay familias que dependen y viven de eso, entonces eso me llena mucho, me reconforta mucho en el lado personal el hecho de que bueno, a lo mejor no te doy 10 pesos, pero el hecho de tener tu trabajo día a día, pues por lo menos sé que alimenta a tu familia.
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- ¿Cuál fue la primera empresa que lanzó?
Con la marca de ropa empecé en el 2020, en plena pandemia y a partir de ahí empecé a visualizar, imaginar cosas diferentes y no quedarme con lo que ya tenía, no me gusta tener tiempos libres, la verdad no me encanta tanto, me gusta estar haciendo algo siempre. Como le digo yo a la gente, el tiempo es ahora, el tiempo de trabajo es ahora, sin importar el qué, ni el cómo, ni el cuándo, ni el dónde, es ahora, porque a los 50, 55, 60 años, yo creo que es más para disfrutar, no es para trabajar.
- ¿Costa Rica le cambió la vida a usted y le dio una plataforma con la que antes no podía ni soñar para tener todo esto?
Es que a ver, en Cuba hay que hacer un montón de cosas para sobrevivir, no para vivir, ahí hay que sobrevivir. Ya después, cuando llegas a un país como este, entendiendo que todos los días hay una oportunidad distinta, con eso no cuentas en Cuba, pues hay un montón de situaciones o de cosas que empiezas a imaginar, empiezas a creer, confiar que es posible crecer en tu vida personal y al mismo tiempo ayudas a un montón de gente.
¿Por lo que hemos hablado, usted se sale de la mentalidad que la gente suele tener del futbolista normal, que suele ser más relajado, descansa bastante, juega PlayStation, se dedica un poco a redes sociales más allá de lo que es el deporte?
Todas las versiones y formas de ser creo que están bien, cada quien visualiza su vida a su manera, pero como te digo, yo no visualizo mi vida estando en una cama o jugando PlayStation, ni siquiera sé jugar PlayStation.
Por ejemplo, antes de ponerme a jugar PlayStation, prefiero jugar un juego didáctico, algo que te tenga tu mente todo el tiempo para competir, yo tengo una adicción por la competición, entonces yo necesito competir en cualquier cosa.
Tampoco visualizo mi vida como te decía antes, con tiempos libres, sino más bien cuando tengo un tiempo libre o sé que tengo un tiempo libre pues busco la manera de hacer algo y ser productivo.
- Para conseguir todo esto que hablamos es imposible hacerlo sin disciplina ni compromiso, ¿es vital para no salirse de una línea?
Yo creo que si quieres lograr algo, lo que sea en la vida, tienes que tener una meta, una visión, primero tienes que expresarlo, visualizarlo a lo externo. Lo que visualizas y hablas es lo que atraes. Yo lo veo de esa manera, lo que veo y hablo, luego lo pongo en práctica.
Hay que tener valentía y disciplina para hacer cosas diferentes, atreverme a hacerlo y entendiendo que puedes fracasar en el camino, pero no es un fracaso, es simplemente un golpe que te levantas, te sacudes y sigues. Yo no veo el fracaso, sino una oportunidad.
¿El talento no es suficiente sin disciplina?
No, no, no lo es, sin disciplina el talento te lleva a triunfar seis meses, pero sin disciplina, cinco años y no lo logras, ocho menos, quince jamás. Yo creo que tenemos que ser disciplinados ante cualquier cosa, hay muchos recursos hoy a la mano, hay muchas distracciones a la mano, hay muchas cosas que te sacan del poco final o de la meta final, hay muchas cosas que te sacan, hoy el mundo está demasiado acelerado entonces hay muchas cosas que te entretienen durante el proceso o el camino.
¿Al ver todo lo que has construido y logrado, está satisfecho, se siente bien?
No, satisfecho nunca estoy, digamos el día que esté satisfecho creo que es, no sé, el día que me muera. Satisfecho nunca estoy y la gente me critica mucho por eso.
Me critican en círculos míos cercanos, se ponen a hablarme que no es posible, que no le bajo, pero yo converso en confianza con ellos de que satisfecho nunca estoy ni voy a estarlo. Llámese con el fútbol, la vida, pequeños detalles. Siempre hay puntos de mejora en la vida. Siempre. Cada segundo hay para mejorar, cada minuto puede mejorar, cada hora puede mejorar, cada día, semana, mes. Siempre hay puntos de mejora.
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¿Qué le dicen sus amigos de eso?
Que estoy un poco loco, pero esa es mi locura, sobre esa locura he vivido siempre, la mentalidad que tengo es algo de toda la vida.
La mentalidad de esta parte competitiva o de esta parte de crecimiento no es de aquí, yo en Cuba siempre fui así, fui competitivo y yo tenía que ganar en todo lo que hacía. Nací con eso. Mi mamá es un fiel ejemplo de eso. Ella te lo puede decir y te lo describiría.
En juegos de azar muy, muy normales, yo me enojaba mucho si perdía, tiraba las cartas, tiraba el dominó. Me ponía muy enojado, me salía, tiraba la mesa. Digamos, yo no tomo las cosas normales, no, no.






