Luis Quirós.30 noviembre, 2019

Marcos Ureña se convirtió este sábado en la figura de la Liga frente a los Toros del Norte al vacunarlos en dos oportunidades y darle el paso a los manudos a la final del torneo de Apertura.

Atrás dejó las dos claras opciones que desperdició en la mejenga de ida contra San Carlos, el domingo pasado, para llenar de alegría a los fiebres manudos.

Y es que su primer doblete en la máxima categoría le sirvió a la Liga para clasificarse a la final, la cual cerrará en casa, ya sea contra el Team o el Monstruo.

“Vinimos a darle una alegría más a esta gran afición en casa y gracias a Dios se dio un paso más hacia el objetivo principal, que es ganar el torneo”, dijo Ureña.

Marcos Ureña llegó a 9 goles en el actual torneo de Apertura 2019. Fotografía José Cordero
Marcos Ureña llegó a 9 goles en el actual torneo de Apertura 2019. Fotografía José Cordero

Ureña, como los buenos definidores, primero aprovechó una terrible pifia de Rudy Dawson para fusilar a Patrick Pemberton y abrir el marcador con un certero disparo.

“El trabajo del grupo quedó claro con lo que hicimos hoy, porque todos trabajamos con el mismo norte, ahora vamos por el siguiente paso, el cual sabemos que será difícil como lo fue San Carlos, pero estamos preparados para eso”, opinó Ureña.

Luego, Ureña estuvo atento a otro fallo de Dawson y de su marcador Carlos Acosta para vacunar por segunda vez a los Toros del Norte.

Ureña vive con la chema rojinegra su mejor época goleadora, ya que suma nueve anotaciones. Lo máximo que había conseguido eran cinco pepinos en la temporada 2010-211.

Para cerrar su gran noche, Ureña se dio el lujo de iniciar la jugada que terminaría con el gol de su compa Jonathan McDonald para el 3-0.

“Uno de los aspectos que mejor trabajamos hoy fue con las llegadas en conjunto, en la del tercer gol se refleja eso y no pudimos hacer más por la forma en que marca San Carlos”, expresó Marcos.

El atacante también mostró, a lo largo del juego, las condiciones necesarias para echarle una mano a sus compañeros en defensa y en muchas ocasiones salió desde campo propio con la pecosa pegada al taco para provocar zozobra en la zaga enemiga.