Felipe Arrieta.25 marzo
Paté tuvo que tragar grueso en Cartago. La Teja
Paté tuvo que tragar grueso en Cartago. La Teja

El fútbol del tiqui taca, ese sistema europeo del que tanto alardea Wálter Centeno y sus seguidores que lo tratan de rey, fue desnudado por el Cartaginés.

No voy a ser mezquino, yo sí le voy a reconocer a Martín Arriola que le ganó el pulso al osado Rey Paté que se quiere convertir en el Pep Guardiola tico y según él está dando lecciones de un fútbol innovador y jamás visto en Costa Rica. ¡Puff! A veces pienso que Centeno cree que en Costa Rica nadie ve partidos de Champions. En resumen, lo de Paté es pura venta de humo.

Pero volvamos a lo que ocurrió este domingo en el Fello Meza. Cartaginés apretó la salida de Saprissa y con eso demostró lo torpe que es la defensa morada cuando intenta salir con el balón. Y es que los dos goles brumosos nacen de gruesos errores morados, y eso no le resta méritos a Cartago porque son errores provocados por ir a presionar.

Arriola lo hizo perfecto, un equipo jamás aguantará noventa minutos presionando arriba, por lo que escogió momentos del partido para hacerlo y el resto del tiempo se paró bien atrás y dejó que Saprissa tocará el balón una y otra vez y otra vez y otra vez, pero sin generar mayor peligro.

Está claro que Saprissa generó opciones y perdonó, pero Cartaginés también falló goles cantados, aquello pudo ser una goleada escandalosa a nuestro favor.

Disfruto esta victoria con calma, no hemos ganado nada, nos esperan cinco finales y dependemos de nosotros mismos para clasificar, pero no puedo negar que el sueño azul está intacto y agarra más fuerza que nunca.