Deportes

Perú esperó 40 años para volver a celebrar en un Mundial

Incas derrotaron 2-0 a Australia este martes

EscucharEscuchar
Los peruanos dijeron adiós al Mundial de Rusia este martes con la frente en alto. (AP Photo/Martin Meissner) (Martin Meissner/AP)

Aunque llegaba ya eliminada a Sochi, Perú se despidió a lo grande de su regreso a un Mundial después de 36 años con su emocionante victoria este martes, ante Australia, por 2-0, la primera que logra en una Copa desde 1978, en un encuentro convertido en una sentida fiesta por una hinchada que llevaba media vida esperándola.

La locura se desató en el Estadio Olímpico de esta ciudad a orillas del Mar Negro con el lindo tanto de André Carrillo, en el 18', el primero en Rusia 2018 para Perú, que se había ido en blanco de las derrotas ante Dinamarca y Francia.

Ya en la segunda parte, Paolo Guerrero puso el 2-0 en el 50'.

El resultado dejó eliminada también a Australia, ahora última de un Grupo C en el que clasificaronn franceses (7 puntos) y daneses (5).

Daba igual que ya estuvieran fuera, que hubieran tenido que esperar 36 años para esto, para ni siquiera llegar con opciones al tercer partido.

Este martes, la calurosa Sochi era Perú . Era blanca y roja, de la fiesta de quienes más ilusión le pusieron en regresar a una Copa del Mundo que con ellos ha sido cruel en los resultados, pero no en el alma.

En Sochi, Perú jugó como en casa. / AFP PHOTO / Adrian DENNIS (ADRIAN DENNIS/AFP)

”(Los jugadores) hicieron un esfuerzo enorme, nos sobrepusimos a dos derrotas seguidas, volvimos nuevamente al triunfo, que no es poca cosa”, valoró después el técnico Ricardo Gareca, cuya continuidad -pese al clamor porque se quede- está en el aire.

No había ganado hasta este martes su equipo, que siempre se preguntará qué hubiera pasado si hubiera entrado el penal de Christian Cueva, ante Dinamarca, en la primera fecha del Mundial, pero su juego valiente elevó el espectáculo en Rusia.

Y eso es de agradecer, como lo hizo la víspera el veterano Bert van Marwijk, que no dudó en destacar su coraje, pese a que les hubiera costado dos derrotas y un sueño roto antes de tiempo.

También dijo que Perú jugaría en casa en Sochi. No se equivocó.

“Cómo no te voy a querer”, le cantaba la marea roja del Estadio Olímpico a su selección, que saltó al campo con la piel de gallina.

El único problema para la comunión peruana era que enfrente tenía un equipo con la historia en la punta de las botas.

Los australianos llegaban a dejarse la vida a este tercer partido en el que necesitaban vencer a Perú y que Dinamarca perdiera contra Francia para entrar en los segundos octavos de su historia.

Paolo Guerrero (derecha) consiguió el segundo gol peruano contra los oceánicos. (AP Photo/Martin Meissner) (Martin Meissner/AP)
PosiciónPuntaje
Francia7
Dinamarca5
Perú3
Australia1

Por eso salieron ellos a proponer, mientras los sudamericanos perseguían su orgullo.

No hay milagros tampoco en las despedidas y los incas seguían teniendo los mismos problemas para llegar al arco mientras a Australia, con más opciones, se le atragantaba el mediocampo. Y el gol.

Hasta que ocurrió lo que Perú llevaba más de tres décadas aguardando. Tras un contraataque, Guerrero levantó la cabeza desde la izquierda y vio a André Carrillo correr hacia la entrada del área.

Y allí, el atacante del Watford mandó una espectacular volea que ya es historia del fútbol inca: la que comenzó a construir su primera victoria en un Mundial en 40 años.

Se caía entonces el Olímpico de Sochi, que era más Perú que nunca, abrazado a unos jugadores a los que habían traído hasta aquí volando.

También Gareca gritó poseído desde el banco el gol que tanto merecía este equipo que a punto estuvo de irse de Rusia con las manos vacías.

El entrenador peruano Ricardo Gareca no confirmó su continuidad en el equipo sudamericano. (AP Photo/Martin Meissner) (Martin Meissner/AP)

Decidido a retribuirle el entusiasmo a los peruanos, el partido no podía olvidarse de su héroe Guerrero, por el que tanto padecieron en los últimos meses.

El jugador llegó por los pelos a esta Copa, con una suspensión a última hora de su sanción por dopaje, y se fue a las primeras de cambio, con su carrera en el aire, pero con el gol que tanto quiso.

Llegó en el minuto 50, tras un carrerón de Cueva por la izquierda para que el delantero del Flamengo, de 34 años, tirara de su experiencia de viejo rockero del área para poner de remate el 2-0.

Quedaba ya muy tocada la decepcionada Australia, y no había vuelta atrás en el éxtasis peruano, con el partido convertido en una dulce despedida para los sudamericanos, de esas que no duelen tanto porque el adiós no será por mucho tiempo. Y este Perú promete volver muy pronto.

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.