Andrés Mora.10 octubre

Tener un portero como Keylor Navas cuidando el marco es una gran salvada.

Que lo diga Ronald González, quien en su debut como técnico titular de la Sele, vio como el portero del Paris Saint Germain aparecía a la hora de la verdad y fue clave para pellizcar un puntito.

El portero del París demostró porque está catalogado como uno de los mejores del mundo. Foto: Twitter PSG
El portero del París demostró porque está catalogado como uno de los mejores del mundo. Foto: Twitter PSG

El arranque de la Tricolor en la Liga de Naciones de la Concacaf será recordado porque fue un partido sin ambiente en cancha neutral, tal vez por eso los futbolistas por ratos no armaban ni un pleito.

Se jugó en el estadio Thomas Robinson de Bahamas porque por motivos de seguridad no se pudo ir a suelo haitiano, ya que están pasando una complicada situación política.

El estuche estaba pelado, ni Navas logró convocar suficiente gente para que hiciera bulla. Concacaf no llevó ni vallas publicitarias de sus patrocinadores y a la orilla de la cancha apenas había unas señales que recordaban a los televidentes que este partido era por la Liga de Naciones.

Dentro de las curiosidades que se generaron en la isla, es que Celso Borges, según datos del periodista Luis Quirós, llegó a 125 juegos clase A y queda a una mejenga de Luis Antonio Marín, que es segundo en la lista de futbolistas con más partidos defendiendo la chema tica.

El primero es Wálter “Paté” Centeno que llegó a 135 juegos.

Pipo entró de cambio pero no dio nada de seguridad, más bien por su lado entró fácil el gol del empate. (Photo by Don Emmert / AFP)
Pipo entró de cambio pero no dio nada de seguridad, más bien por su lado entró fácil el gol del empate. (Photo by Don Emmert / AFP)

El puntito que sumó la representación de Tiquicia lo deja última en el grupo D de la competición. El líder es Curazao con cuatro puntos (dos juegos) y los haitianos llegaron a dos unidades (tres juegos disputados). Solo clasifica el primero a la siguiente fase.

Justamente los curazaleño​s serán los rivales de Costa Rica el domingo (6 p.m.) en el Estadio Alejandro Morera Soto, una mejenga que por nada del mundo se puede ni perder ni empatar.

Falta brete

La primera parte dejó en evidencia que a Ronítal le falta brete con estos muchachos para ponerlos a jugar bonito.

Aunque al principio la cosa pintaba mejor, porque la primera de peligro al minuto doce fue para Costa Rica, pero el gol de Jonathan Moya fue anulado por posición adelantada.

El guardameta del Paris Saint Germain empezó su show al minuto 24. Hervé Bazile le quebró la cintura a Óscar Duarte y cuando lanzó su centro las manos de Navas frenaron todo el peligro.

Después, al 25, la Sele respondió con Celso que intentó con un riflazo desde larga distancia, pero quedó en las manos de Jhonny Placide.

¿Quién decía que Haití era fácil? ya van dos juegos que no se pueden derrotar. Ronald Martinez/Getty Images/AFP
¿Quién decía que Haití era fácil? ya van dos juegos que no se pueden derrotar. Ronald Martinez/Getty Images/AFP

El guardameta vio al minuto 30 como su marco era sacudido por un trallazo otra vez de Hervé, apenas y se pudo levantar, porque se había lanzado por si las dudas y porque ni 30 segundos habían pasado y Borges perdió la bola frente al área, se la regaló al propio Bazile que encaró a Navas y el portero con una mano tapó y de una se levantó a agarrar el balón.

Inspirado quizá por Navas, Jhonny Placide voló cuando Joel Campbell se la quería poner en el ángulo tras una gran jugada planificada de tiro de esquina con Rándall Leal.

Como para seguir tanteando a Keylor, esta vez Alex Christian se tuvo confianza y tiró de derecha desde muy larga distancia y bien ubicado un tiro, que Navas terminó haciendo parecer fácil de atajar.

Llegó el golcito

El medio tiempo Rónald lo aprovechó para hacer una variante. La primera en su era fue meter a Dylan Flores, actual jugador del CSM Politehnica de la primera división de Rumania y sacar al delantero de Alajuelense, Jonathan Moya.

Y no le salió tan mal porque Dylan movió bonito la pecosa y creó peligro. De hecho, al 48 se asoció perfectamente con Ricardo Blanco y el lateral morado casi la clava.

El gran momento tico fue al minuto 52, cuando Blanco lanzó un centro justo a la cabeza de José Guillermo Ortiz, que cabeceó perfectamente al lado contrario del portero y abombó las redes haitianas.

Randall Leal tampoco se mostró lo suficiente. Adam Hunger/Getty Images/AFP
Randall Leal tampoco se mostró lo suficiente. Adam Hunger/Getty Images/AFP

Lejos de caer bien ese golcito, los de casa (aunque no era su estadio) se envalentonaron y otra vez tuvo que aparecer uno de los mejores porteros del planeta, que por dicha juega con Costa Rica.

Primero Navas se jugó la vida al 54 para cortar un centro de Hervé que iba directo a los pies de Wilde-Donald Guerrier.

El mismo Guerrier se fue solo por derecha al minuto 65, parecía que nadie lo iba a frenar, pero Keylor si pudo, porque le achicó y cuando pateó el haitiano ya no tenía por donde pasar la bola y quedó en el portero.

Pero faltaba la mejor tapada de la noche, solo dos minutos más tarde. Duckens Nazon, que había entrado de cambio, tenía toda la fuerza disponible, sacó un derechazo frente al área que llevaba sello de gol, pero Navas se lanzó como los dioses y con una mano logró tirarla al saque de esquina.

La Tricolor pudo hacer el gol de la tranquilidad al 77, cuando Ariel Lassiter centró y Dylan la agarró de seguido, pero cruzó por todo el frente del marco el balón y salió.

Más bien todo se complicó porque los haitianos después de pulsearla tanto alcanzaron la paridad.

Bazile le montó un baile a Giancarlo González, que de paso, marcó malísimo y dejó que centrara para que llegara Frantzdy Pierrot, quien aprovechando que Duarte también le dio demasiada facilidad, cabeceó muy bien colocado para que Keylor no tuviera nada qué hacer.

La Sele pudo ganar, pero Ariel Lassiter no supo como definir ninguna de sus dos oportunidades donde llegó solo. La primera la reventó en el palo y la segunda en el mano a mano con Placide, ganó el guardameta.

Para terminar, no podía faltar Navas. Antes del pitazo final metió una mano salvadora.