Durante meses, las entradas para el Mundial 2026 estuvieron en el centro de la discusión. La FIFA implementó precios dinámicos y, dependiendo del partido, los boletos llegaron a cifras que muchos aficionados consideraron imposibles de pagar.
Según distintos reportes, las entradas más baratas para algunos partidos de fase de grupos arrancaban alrededor de los $60 (₡27.660), pero por ese tema de los precios dinámicos y la reventa, los precios superaron fácilmente los $300 (₡138.300) o incluso los $1.000 (₡461.000). Para las fases eliminatorias superan los $2.000 (₡922.000) e incluso los $4.000 (₡1.844.000).
Para la final, el precio mínimo en el sitio oficial de reventa de la FIFA ronda los $9.800 dólares (₡4.517.800), aunque se han reportado entradas de categorías más exclusivas por encima de los $12.000 dólares (₡5.532.000).
Pero pagar por la entrada era solamente el primer paso, pues ya dentro del estadio los aficionados debían tocarse nuevamente la billetera para comer y tomar algo, ¿es caro o barato? Acá le contamos y juzgue usted.
El menú
Cabe aclarar que el Mundial tiene 16 sedes y entre cada una varían los precios, para este ejercicio vamos a hacerlo en los estadios de Boston y Filadelfia, que son dos de los que hemos podido visitar en esta Copa del Mundo.
Vamos a empezar en Boston y primero lo más importante: la comidita. Ahí podemos conseguir una canasta de tiritas de pollo por $13.75 (₡6.339), unas alitas de pollo por $18.50 (₡8.529), unos nachos por $9 (₡4.149), papas fritas por $8 (₡3.688) o en bolsita por $7 (₡3.227).
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Nos movimos a otro puestico para ver más variedad y ahí vimos una deliciosa hamburguesa de 1/2 libra por $14.50 (₡6.685). Un sándwich de pollo lo tenían a $15 (₡6.915), una hamburguesa de pavo en $10.50 (₡4.841) o, si quiere mantener la línea, una ensalada verde en $11 (₡5.071); pero si quiere agregarle pollito, debe meterle $7 (₡3.227) más.
Ahora toca el turno de los fresquitos. Una botellita de agua le sale en $7 (₡3.227) y una gaseosa (en lata) en $8 (₡3.688). Pero si lo que quiere es una birrita, porque en Estados Unidos sí se puede tomar alcohol dentro de los estadios, una cerveza americana cuesta $18 (₡8.298) y una importada $19 (₡8.759).
Bueno, veamos ahora el caso de Filadelfia, donde unas tiritas de pollo salen en $19.49 (₡8.985), unas papas fritas en $19.93 (₡9.188) o unas papitas en bolsa en $7.55 (₡3.481). También vimos pizza en $12.95 (₡5.970).
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Ahí para tomarse una gaseosa, hay que desembolsar $11.39 (₡5.251), por una botella de agua $6.99 (₡3.222) y por una cerveza sin alcohol $20.85 (₡9.612). Una birrita americana le sale en $18.58 (₡8.566) y una importada en $20.85 (₡9.612).
Ojo porque la diferencia entre un estadio y otro es grande. A los que van a Filadelfia les toca soltar más dinero, por ejemplo, casi $1 (₡461) más en las papitas en bolsa, mientras que las tiritas de pollo salen casi $6 (₡2.766) más caras. En las bebidas pasa parecido: en las gaseosas hay una diferencia de más de $3 (₡1.383). En las cervezas, el estadio de Boston sigue siendo el más económico; la diferencia en la americana es de menos de $1 (₡461) y en la importada de poco menos de $2 (₡922).
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Largas filas
Como se imaginarán, esos estadios son enormes, con capacidad para miles de personas, y por eso son un montón los puestos de comidas. Prácticamente es un puesto seguido por otro, solo separados por los baños o los accesos.
Eso sí, y pese a eso, las filas son un poco largas, por lo que hay que armarse de paciencia y calcular bien los tiempos para evitar perderse algunos minutos de los partidos.
Lo que sí les puedo decir es que, pese a que es un poco cariñosito, la comida es rica y las porciones son grandes, al menos queda uno llenito mientras ve el juego.
Algunos solamente se comerán su pollito, con un fresco o una birrita, pero hay otros que se ve que andan muchas cervezas encima y con esos no quiero imaginar cómo le fue a la billetera.





